Nota de Carlos Roca del equipo de
Líderes Pastorales de M.C.N.
En varias
ocaciones en la biblia, percibimos la necesidad de levantar dos tipos de
altares. Uno escondido o ìntimo y otro público o testimonial; uno para Dios y
otro para las personas. El primer altar habla del testimonio que Dios da acerca
de nosotros y el segundo altar habla del testimonio que damos acerca de Dios.
Existe, sin embargo una importante secuencia a ser obedecida. El altar íntimo siempre precede al
altar del testimonio. Esta es la ley de los dos altares, o sea, antes
de ser presentados a los hombres, necesitamos presentarnos delante de Dios.
La afirmación de los hombres no vale mucho cuando no tenemos la
aprobación divina. La vida íntima con Dios siempre precede a la vida pública
con los hombres. Siempre que invertimos esta secuencia, transgredimos esta ley.
Aquí entendemos por qué tantas personas, de la misma forma que se levantan con
una apareincia que impresionan, súbitamente “desaparecen”.
Sin
vida íntima con Dios, agregamos una inconsistencia que más temprano o más tarde
nos hará víctimas de la vida pública y de la imagen que intentamos sustentar
delante de las personas.
Esta fue la terrible trasgrasión de Saúl que
descalificóncomo rey. Aún despues de desobedecer a Dios, continuaba mas
preocupado por su imagen pública, que por su situación delante de Dios.
1º Samuel 15:30 “Y él dijo: Yo he
pecado, pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y
delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios”
La
Biblia nos advierte que no podemos basar nuestra vida en una apariencia sin
consistencia. Impresiones superficiales que convencen la opinión pública duran
muy poco. Por tanto, no se puede evitar la destrucciónde aquello que es
aparente. Es como hierba y su flor bajo el impacto abrasador del “Sol de
Justicia”.
¿Aparente o permanente? Este es el gran dilema motivacional. La receta
de la consistencia espiritual es un compromiso personal, íntimo y constante con
la voluntad revelada de Dios.
“…pero el que hace la voluntad de Dios
permanece para siempre” (1º Juan 2:17).
MOTICACIONES Y PRINCIPIOS
Sacrificando en el altar íntimo, nosotros revelamos nuestras
motivaciones, y sacrificando en el altar público, expresamos nuestros valores y
principios. Las motivaciones, por naturaleza, tienen un carácter oculto, en
tanto que nuestros valores y principios tienen un caracterevidentemente
conductal.
De
la misma forma que es fácil percibir los principios y valores de una acción, puede
ser extremadamente difícil descubrir una motivación.
Por
más que nuestras motivaciones sean correctas, si el principio es errado, el
resultado será muerte. Igualmente, por más que actuemos con el principio
correcto, pero si la motivación es
errada y corrompida, el resultado también será muerte.
David tuvo una motivación coirrecta al traer de vuelta el arca a
Jerusalen, pero actuó con el principio errado colocandola en los lomos de los
bueyes y no en los hombros de los sacerdotes.
El
principio enseña que el sacerdote carga el peso de la responsabilidad de
conducir la presencia de Dios. Este principio fue quebrado. En elprimer
tropiezo de los bueyes; Uza colocó su mano en el arca para que no esta no
cayese. Estaba intentando ayudar. Nuevamente vemos alguien muy bien
intencionado, pero quebrando un principio. El no estaba autorizado a tocar el
arca. Por más bien intencionado que David y Uza estuviesen. Uza murió
fulminado.
De
otra suerte, al azar, Ananias y Safira ofrecieron a los apóstoles una gran
ofrenda de una propiedad que vendieron. Estaban practicando el principio de
dar. El principio estaba totalmente correcto.
Sin embargo, ellos no estaban dando libremente. Querian a cambio,
reconocimiento público. Querian tanto impresionar a todos que no tuvieron la
sinceridad de corazón de decir que necesitaban parte de aquel dinero. Entonces
dijeron que estaban dando todo, cuando en verdad, retuvieron parte del precio
de la propiedad. Mintieron no solo a los hombres, más al espíritu Santo. Ambos
murieron. Me imagino cuantos Ananias y Safira ya están muertos o muriendo
dentro de nuestras iglesias.
EL ALTAR ESCONDIDO Y EL ALTAR PÚBLICO
EL ALTAR SECRETO DEL CUARTO Y LA RECOMPENSA
PUBLICA QUE VIENE DE DIOS.
Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra
en tu aposento y cerrada la puerta, ora por a tu Padre que está en secreto; y
tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”
El cuarto
puede ser definido como cualquier lugar donde rutinariamente disfrutamos de una
privacidad con Dios. Dentro del cuarto somos nosotros mismos. Ejercitamos total
transparencia y podemos derramar nuestro corazón con sinceridad.
Altar es el lugar donde nuestra voluntad esquebrantada y simplemente
damos a Dios todo lo que El esta pidiendo. Es un lugar de sacrificios, donde
ofrecemos a Dios algo que nos cuesta y que le es agradable y verdadero. La
palabra “sacrificio” en latin significa “tornar santo”. Todo altar es un lugar
donde somos poderosamente tocados y transformados por la voz de Dios. Este es
el más elevado principio de santificación personal.
En
el “altar del cuarto” ofrecemos una parte de nuestro día, de nuestro tiempo, y,
por lo tanto, de nuestra vida, buscando el rostro de Dios y examinando las
Escrituras.
Este altar secreto no se construye en la iglesia, o a traves de la
comunión con los hermanos, sino en el cuarto, a solas con Dios. Jesús está
explicando el poder de una vida devocional y de relación personal con el Padre.
En
el cuarto vamos a tener las más fuertes e intimas revelaciones y experiencias.
En el cuarto aprendemos a apoyar nuestra fe en una dependencia total de Dios y
no de las personas.
La
conciencia personal de que Dios es nuestra fuente inagotable, determina la
línea de la madurez. Muchas veces alimentamos una expectativa en las personas,
que debería ser canalizada sólo para Dios.
Esto es aceptable durante un espacio de tiempo como recien convertidos,
pero si perdura, nos podemos condenar a una vida espiritual inmadura y que
oscila de acuerdo con las circunstancias. Siempre que dependemos más de las
personas que de Dios nos exponemos a muchas decepciones que tienden a
fragilizarnos aún más.
Una vida ministerial “pública” existosa, es nada más que el efecto
espiritual de la relación personal y de la vida secreta con Dios.
EL CAMPO DE LAS OVEJAS Y EL CAMPO DE BATALLA
1ª Samuel 17:37 “Añadió David: Jehová
me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me
librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David; Vé y Jehová este
contigo
Aquí tenemos el altar solitario del campo de las ovejas precediendo el
testimonio en el campo de batalla, cuando el héroe de guerra de los filisteos,
que afrentaba al ejército de Israel, fue públicamente derrumbado.
Antes de vencer a Goliat, David en el
anonimato venció las garras de un león y de un oso. Antes de impresionarse con
la presencia intimidante del gigante, David se había impresionado con la
grandeza de Dios. En verdad, quien venció a Goliat no fue David, sino la
relación que él tenía con Dios.
David sabía como hacer de la soledad del campo una oprtunidad constante
de disfrutar de la presencia divina. Esto hizo de él un verdadero adorador. No
había nadie más alrededor para querer impresionar o que pudiese corromper su
motivación. Su vida de adoración era pura y legítima.
EL ALTAR ESCONDIDO DENTRO DEL JORDAN Y EL
MEMORIAL FUERA DEL JORDAN
El
jordán es el límite del cambio. Es cuando usted sale del desierto y pasa a
conquistar y a disfrutar de un territorio donde las promesas de Dios se van a
cumplir. ¡Del desierto, o usted sale aprobado,
usted no sale, muere!
El Jordán es para aquellos que no solo saldrán de Egipto, sino tambien
abandonarán la mentalidad de esclavos. El Jordán también comunica el sentido
real del arrepentimiento.
Arrepentimiento no es solo reconocer que usted
erró, no es unicamente admitir y confesar los fracasos morales, no es solo
decir: realmente yo hice estas cosas que no debería haber hecho, lo siento
mucho. En verdad ninguna de estas situaciones define el arrepentimiento.
Confundir confesión con arrepentimiento es un grave error.
Arrepentimiento es traducido originalmente de la palabra griega “metanoia” que significa cambio de
mente y propósito.
Es cuando usted resuelve mentalmente y con absoluta determinación: ¡Este
error que yo cometía, no voy a cometerlo más! ¡No voy a ceder más a las tentaciones a las que yo cedía
voluntariamente! ¡Cambié mi motivación, disposición, dirección y mentalidad!
Esta es la genuina dimensión del arrepentimiento.
Esta decisión interna de cambio establece una nueva dirección que nos
reconcilia con la verdad y el propósito de Dios. La inconstancia es sustituida
por la firmeza y determinación. Una nueva posición que concuerda con la
voluntad divina es firmemente establecida. ¡Somos conducidos a victorias
inesperadas y sorprendentes! Es aquí que elpecado y la corrupción se arrodillan
delante del poder del Espìritu Santo. A partir de un arrepentimiento genuino,
“no es usted quien va dejar el pecado”, “es el pecado quien te va a dejar”.
El altar del Jordán es uno de los principales marcos de Dios en la vida
de una persona. Este bautismo de arrepentimiento tambien fue celebrado por dos
altares: uno escondido en el lecho del Jordán y el otro fuera del Jordán, con
piedras sacadas del lecho del río.
El altar escondido habla de una experiencia íntima, del cambio del
corazón y mentalidad, el que el propio Dios testimonió que acontecio con
nosotros.
Josué 4:9 “Josué también levantó doce
piedras en medio del Jordán, en el lugar donde
estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han
estado allí hasta hoy”
Este altar es solo para aquellos que pisaron el lecho seco del Jordán.
Despues que las aguas volvieron a recorrer el lecho del río, nadie más pudo ver
aquel altar, sino solo Dios.
El
altar público, a su vez, es el testimonio que damos de lo que Dios hizo, de
cómo El realizó el milagro del cambio de nuestras vidas. Es simplemente el
fruto de una experiencia personal e íntima con Dios.
Josué 4:3 “Tomad de aquí en medio del Jordán, del lugar
donde estan firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales
pasareis con vosotros, y levantadlas en el lugar donde habeis de pasar la
noche”
Toda travesía en la vida, todo cambio espiritual de dirección y
mentalidad esta marcado por estos dos altares. Todo comienza con el testimonio
que Dios da acerca de nosotros y se completa con el testimonio que damos acerca
de El.