lunes, 13 de febrero de 2012

¡CELEBRAMOS SANTA CENA DEL SEÑOR!!!!!

NOTA de Carlos Roca
(del Equipo de Líderes-Pastorales MCN)

El domingo 12 celebramos Santa Cena del Señor en nuestra Base Ministerial, sita en Camacuá y Blandengues, de la ciudad de Don Torcuato.

¡Toda una Fiesta! cinco personas aceptaron a Jesús como su Señor y Salvador, un grupo de apartados se reconcilió con su Señor y varios hermanos volvieron a casa.
Sigamos orando que Dios es Fiel y sus promesas para este tiempo se están cumpliendo.

Guardemos y creamos la Palabra que ministro nuestro pastor “No te he dicho que si creyeres verás la Gloria de Dios”

Estamos viviendo tiempos de gloria, donde la presencia del Espíritu Santo, trae personas nuevas, apartados que se rencilian con Dios, familias que son restauradas, vemos milagros de sanidad y cada día somos renovados

¡Empezamos a ver tu gloria Señor!

Amados, no se queden, no es tiempo de distracción ¡Es tiempo de ser fieles, Cristo viene!



jueves, 9 de febrero de 2012

PONERSE DE ACUERDO EN ORACIÓN

NOTA de Carlos Roca
(del Equipo de Líderes-Pastorales MCN)


Mateo 18:18-20 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. (H)
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Muchas veces nos preguntamos por qué nuestras oraciones no son contestadas; por qué no somos efectivos cuando oramos.

Billy Graham ofrece varias recomendaciones útiles a los cristianos con oraciones sin respuestas.
1. “La oración es para los hijos de Dios” Juan 9:31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.
2. “La oración eficaz se ofrece con fe” La Biblia dice “Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:14).
3. “La oración dinámica surge de un corazón obediente”. La Biblia dice: “y cualquier cosa que pidamos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” (1°Juan 3:22).
4. “Debemos orar en el nombre de Cristo”, dijo Jesús: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo hare para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13)
5. “Debemos desear la voluntad de Dios” Incluso nuestro Señor en contra de su propio deseo del momento dijo: “Padre mío, si no puede pasar de mi esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad” (Mateo 26:42)
6. “Nuestra oración debe ser para la gloria de Dios”. La oración modelo que Jesús nos dio concluye: “Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria” (Mateo 6:13) Para que nuestras oraciones tengan respuesta debemos darle gloria a Dios.

La respuesta es que no es lo mismo disparar al aire que a un blanco específico. Para lograr disparar a un blanco específico cuando se está orando con otros, tenemos que lograr una perfecta unidad con las personas que están participando de la oración. Algo que es muy complicado pero muy efectivo. La falta de unidad hace que nuestra oración sea ineficaz, Cada individuo anda buscado lo suyo, sin tener en cuenta a los demás. Por eso, es necesario que todos aprendamos a buscar la perfecta unidad, porque “lo más difícil en la tierra es ponerse de acuerdo con alguien”.
El poder de la unidad es grandioso. ¿Se puede imaginar cómo Jesús transformó el mundo con solo doce discípulos? Pues no necesitó enviar de a mil a un determinado lugar, sino que los envió de dos en dos. “La oración del justo puede mucho”. “Uno pone a correr a mil, y dos ponen a correr a diez mil”

Levítico 26:8 Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.

Marcos 6:7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

Jesucristo aplicó el principio de la unidad.

Eclesiastés 4:9-10 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero;… pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.

En el griego, la palabra acuerdo es “sumfoneo”, y se compone de dos vocablos
Sum = Junto Foneo =sonar

Así que “Sumfoneo” significa sonar simultáneamente; estar en armonía. Esta palabra viene de la palabra sinfonía que significa sonar al unísono. La aplicación de sinfonía es creer y hablar lo mismo. Cuando dos o más personas se ponen de acuerdo, tienen que sonar de igual manera; y esto se logra hablando y confesando lo mismo.

“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” Amos 3:3

Dios ama la unidad; sin embargo, en medio de la unidad puede haber diversidad. Nosotros podemos hacer las cosas de diferentes maneras, pero para un solo fin y una misma visión. No obstante, el enemigo siempre busca los medios para que no estemos de acuerdo en lo que hacemos. Dios tiene guerra para siempre con el espíritu de Amalec (cuya función es dividir).

Éxodo 17:16 “y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación”

Di = diversas Visiones = visiones
Cuando hablamos de división, es igual a tener varias o diversas visiones, y cuando hay dos visiones o más en un solo lugar, no puede haber unidad.

Mateo 18:19. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

¿Será que tenemos un amor tan grande por nuestro hermano que somos capaces de pedir por su necesidad como si fuera nuestra? Recuerde que todo lo que hagamos por otra persona, lo harán por nosotros cuando lo necesitemos, como cumplimiento de la ley espiritual de la siembra y la cosecha.

miércoles, 8 de febrero de 2012

PREPARADOS Y COMPROMETIDOS

NOTA de Angie Acevedo de Gutierrez.
(del Equipo de Líderes-Pastorales MCN)

[Esta Nota surge al meditar en las Prédicas y Enseñanzas
que en este último tiempo compartimos en la Iglesia]

Hablemos un poco de fábulas, estas son historias o cuentos donde se relatan situaciones “irreales” o de “ciencia ficción” con las cuales nos podemos entretener usando nuestra imaginación. Cuando las leemos entendemos que todo lo que pasa en el libro se queda en el libro, como las imágenes que vemos en una película se quedan detrás de la pantalla. Pero, ¿qué pasa cuando hablamos de “escatología”? Para muchos el hablar de “Apocalipsis” es una cuestión de terror.

Durante mucho tiempo se habló del Apocalipsis únicamente relacionándolo con el fin del mundo, donde hay dolor, sufrimiento, castigo y destrucción. Aún nosotros los hijos de Dios veíamos un poco así el asunto, creyéndolo tan difícil de entender que ni siquiera queríamos leerlo. Pero un día por medio de la correcta enseñanza se nos “abrieron los ojos” y pudimos ver esta “revelación” que nos trajo mucho más que gozo y felicidad:
¡Cristo viene pronto! Vuelve a buscar a su Iglesia, para llevarnos con él a un lugar donde el nivel de felicidad es indescriptible.
Mat_24:44 dice: “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”.
¡Cuando entiendes que NO es fábula, que es una realidad, entonces te preparas!

Contemplemos estos versículos: Apo 5:9 dice: “Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación”. V. 10” Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra” (LBLA).
¡¡Qué tremenda revelación!!, no es cuento, no es una fábula es tan real como el aire, cómo vos que estás leyendo esto.

1Jn_2:21 “No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad”.
Dios nos revela a través de su palabra toda la verdad, Cuando conocimos a Cristo conocimos el camino la verdad y la vida, nuestros ojos fueron abiertos a un mundo más allá de lo que podemos percibir con nuestros sentidos. Pero ¿cómo puedo fortalecerme en esta realidad que no ven los ojos? Debo aplicar este principio: No creo lo que veo, creo lo que leo (haciendo alusión a lo que leemos en La Palabra de Dios). Para eso necesitamos la fe, “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Heb. 11:1)

[Por eso amado lector, no sientas miedo ni rechazo a la hora de aprender sobre Apocalipsis, es mucho más que edificante para tu vida, te entrena, te prepara, te muestra cómo estar listo para irte con él Señor.
Si nos adentramos a este libro de “revelaciones” encontraremos muchas cosas sorprendentes, como por ejemplo el saber que habrá varios grupos de salvos. También que hay un ‘grupo especial’ que es la amada Iglesia de Cristo que por su fidelidad y perseverancia será guardada de “la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo” (la gran tribulación). También encontraremos que los que se van con el Señor son: llamados, escogidos y fieles. Asimismo veremos que a esa Iglesia que se eleva a las nubes para su encuentro con el Señor la muestran como el “Aguila volando”. Y estas son solo algunas poquitas cosas de las tantas que en este libro se nos revela
].

Aquí en MCN, -la familia espiritual que el Señor nos permite desarrollar-, entendimos cuán importante es prepararnos para la venida del Señor. Que esta es nuestra esperanza de gloria que nos mantiene encendidos. Que es muy importante y debemos enfocarnos en esa preparación tanto como en las otras cosas del ministerio tales como ‘liberación’, ‘evangelismo’, ‘lo profético’, ‘las oraciones por las necesidades’ etc…
Es que recordemos que también Jesús dijo: Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?" (Mat 7:22)
Vemos que aquí el Señor nos habla de los siervos que no se irán con Él en el Arrebatamiento. Por eso, es necesario no sólo conocer y entender las revelaciones del cielo, también debo aplicarlas de una manera constante y esforzada. Así podremos ser esa Iglesia “más que vencedora” que se irá con Él.

Además de ‘Preparación’, Es necesario centrarse también en otra palabra: COMPROMISO.
Compromiso es una responsabilidad aceptada. Es una acción, también una decisión bien visible. Es como una obligación contraída. El compromiso exige constancia y esfuerzo (y a veces no será fácil).
Difícilmente nos tomaremos el trabajo de prepararnos para algo con lo que no estamos muy comprometidos. Por eso creemos que en este tiempo se notará más la diferencia entre los que están realmente ‘comprometidos’ con el Señor y con Su Obra, y los que no.
No es lo mismo alguien involucrado que alguien comprometido. La diferencia la expresa bien el chiste que me contaron:

Los animales planeaban una fiesta. Uno preguntó: ¿qué plato serviremos en la fiesta?. Otro propuso: “Huevos con jamón”. La gallina dijo: “yo no tengo inconvenientes, estoy muy involucrada con este proyecto”. El cerdo contestó: “Lo siento pero no, vos estás involucrada pero yo estaría comprometido”.

Suena gracioso ¿Nó?, pero realmente lo que produce la diferencia en nuestras vidas es el compromiso.
No dejemos pasar las situaciones que nos harán crecer y evolucionar como hijos. ¡Comprometámonos! Así no nos quedaremos en el primer nivel: llamados.

Qué curioso que cuando dos personas se aman antes de casarse, realizan un “compromiso”. Es vital el amor, sin amor no habrá perseverancia, no habrá esfuerzo.
¿Cómo está mi nivel de amor hacia Dios? En Mar 12:30 se nos muestra lo esencial para el compromiso, la raíz y motor que nos llevará a ser esa novia bella y preparada que el novio Jesucristo tomará para él.

Te invito a que ahora tomes el termoAMORmetro y lo uses, y si ves que “la cosa está medio fría”, corras hacia Él. Te aseguro que la llama se encenderá y tu temperatura subirá hasta las nubes.

lunes, 6 de febrero de 2012

LA APERTURA DEL ABISMO

Enseñanza del Domingo 5 de Febrero. Pastor General Martín Salazar.
En la Sala de Celebraciones de "Iglesia de Don Torcuato" (MCN).
(1era PARTE EN TEXTO)


Sin lugar a dudas, estamos viviendo tiempos en los que la Profecía Bíblica se está cumpliendo súbita y aceleradamente. Impresiona ver cómo todo está ocurriendo delante de nuestros ojos. Las señales de los últimos tiempos de las que hablaba La Biblia se están cumpliendo todas. ¡Cristo viene pronto! Y justamente, para estar preparados para Su Venida, debemos escudriñar La Palabra de Dios con mayor empeño. Es así que, por el Espíritu y La Palabra, entendemos la importancia de analizar las cosas que ya han ocurrido, las que están aconteciendo ahora y también los sucesos que se han de producir próximamente. Veamos entonces el tema de hoy:

“La apertura del pozo del abismo”.

Este es un acontecimiento que, según Apocalipsis, se inicia con el toque de trompeta del Quinto Angel.

(Apoc 9:1-3) “El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra”.

Empecemos por explicar qué es el Abismo.

Es un lugar-estado de prisión en el inframundo ó mundo subterráneo.
Al inframundo es a donde van todas las almas luego de la muerte.
En hebreo se le llama Sheól. También se lo conoce como Hades o mundo de los muertos.
Allí, en el inframundo, hay varias secciones (según vemos en La Biblia): el infierno, el tártaro, la gehena, prisiones de oscuridad…, y también está el paraíso o seno de Abraham.

Cuando una persona muere, su alma va al inframundo, a la sección que le corresponda según el estado espiritual que haya tenido en la tierra. Por ejemplo, si muere un cristiano que estaba a cuentas con el Señor, llevando una vida que agrada a Dios, su alma va al inframundo, a la sección llamada seno de Abraham ó Paraíso.

(Quizá aquí sea bueno repasar lo que ya hemos enseñado en otras ocasiones)

Como ya aprendimos, muerte es separación.
Los humanos somos tripartitos: tenemos espíritu, alma y cuerpo. Cuando una persona muere se separan sus componentes. El espíritu va a un lugar, el alma a otro y el cuerpo a otro.
(Esto es hasta el día en que se vuelve a reintegrar para ser juzgado y llevado a su destino final)

Cuando alguien muere…
* El cuerpo va al sepulcro o tumba. (Eclesiastés 12:7)
* El espíritu vuelve a Dios que lo dio. (Eclesiastés 12:7)
Dios entonces colocará ese espíritu en el lugar correspondiente dependiendo de si era salvo o no. Si era salvo por su fe en Jesucristo, ese espíritu Dios lo pondrá en “La Nueva Jerusalén” (Hebreos 12:22,23). Si no era salvo, ese espíritu irá a “la Babilonia espiritual” (Ap 18:2). Allí esperarán su destino final luego de ser juzgados.

* El alma va al inframundo.


La sección que le toque en el inframundo dependerá de las decisiones que haya tomado en la vida. Por ejemplo, si era un justo, que vivía en obediencia al Espíritu Santo, siempre en buena relación con Dios, su alma irá a un lugar de descanso. Esa sección ‘de descanso’ en el inframundo, antes de la muerte del Señor en la cruz, se llamaba “El Seno de Abraham” y posteriormente El Señor mismo lo definió como “El Paraíso” (Lucas 23:43). Allí estará esa alma esperando el día de su resurrección.
Si en cambio esa persona no era salva, su alma no estará en el Paraíso, estará en alguna sección del hades, en tormentos, donde también estará aguardando hasta su resurrección para ser juzgado y derivado a su destino final.

[Es interesante aquí hacer notar que si muere un creyente pero que no estaba bien con el Señor, no andaba en el Espíritu sino en los deseos de la carne, es salvo, sí (y su espíritu va a la Nueva Jerusalén); pero su alma tiene que completar su purificación ya que en vida no lo estaba haciendo. Entonces esa alma de ese creyente que no era fiel no estará en la sección de descanso; sino en cárceles que hay en el seol donde deberá terminar su proceso. Como quien va a prisión para pagar su deuda. De ahí las palabras del Señor Jesús donde dice: “Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante”. (Mat 5:25,26).
Esa alma no saldrá de allí hasta que complete se proceso]


(Por eso amados hermanos, es mejor dejarnos tratar por Dios aquí y ahora, no seamos rebeldes. Permitamos que el Espíritu Santo haga todo lo que tiene que hacer en nosotros y seamos obedientes a Su Voz. Desháganse del pecado. Límpiense, purifíquense cada día. Recordemos que el Espíritu de Dios es nuestro ayudador. Nosotros no podemos sólos, en nuestras propias fuerzas. Es con Su Espíritu que podemos vivir en santidad. Si alguno pecó, confiese sus pecados. Renuncien a todo lo que no agrada a Dios. Nuestras almas tienen que ser liberadas, ministradas, purificadas… Rindámonos al Señor para que Él haga Su Obra en nosotros; y cuando nos toque partir, que estemos a cuentas con Dios y nuestra alma vaya al lugar de descanso).

Ok. Ya vimos entonces que el inframundo tiene varias secciones. En algunas de ellas van las almas. También en el inframundo, además de secciones para las almas de los humanos, hay secciones para otros seres que están cautivos-castigados. Por ejemplo, en 2Pedro 2:4 dice que Dios puso a los ángeles que pecaron en prisiones de oscuridad. En la versión Reina Valera dice que los arrojó al infierno. Pero la traducción correcta del original griego es “tártaro”. Otras varias versiones también traducen como “tártaro” (no infierno). Tártaro es otra sección del inframundo pero donde están prisioneros estos ángeles que pecaron.

El punto es que el inframundo es una realidad. La Biblia lo enseña. Vimos que tiene varias secciones. Y también vimos que al inframundo llegan las almas de los humanos que mueren. Todas las almas. Las de los redimidos y las de los no redimidos. Por eso en el episodio registrado en 1 Samuel 28:7-19, Saul, a través de una pitonisa, hace traer a Samuel (que ya había muerto), y Samuel le dice “mañana vos vas a estar acá conmigo”. Se refería al inframundo. Aquí vemos otra referencia bíblica al mundo subterráneo.

Ahora bien, hay una división en el inframundo.
Por un lado están las secciones donde van los perdidos, los castigados, etc. Y por otro lado está el seno de Abraham ó paraíso. EN EL MEDIO ESTÁ EL ABISMO.


Esto lo encontramos en el relato del Señor Jesucristo registrado en el capítulo 16 de San Lucas. Allí el Señor cuenta sobre dos hombres: “Lázaro y el rico”. Los dos mueren y sus almas van al inframundo. Uno termina en una sección de descanso y el otro en una de tormento. Y veamos lo que dice Lucas 16:24-26 (LBLA)
Y gritando, dijo: "Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en esta llama."
Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él es consolado aquí, y tú estás en agonía.
"Y además de todo esto, hay un gran abismo puesto entre nosotros y vosotros, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, y tampoco nadie pueda cruzar de allá a nosotros."

Notaron que allí menciona al Abismo, el cual está en medio de esta división de secciones que hay en el inframundo.

El Abismo es mencionado en varias ocasiones en La Biblia. Una de ellas es la que hace Job.

Job 38:16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,
Y has andado escudriñando el abismo?

Job 38:30 Las aguas se endurecen a manera de piedra,
Y se congela la faz del abismo.


De este último como también de otros pasajes podemos deducir que es el hielo lo que se usó para tapar las puertas del abismo. Ahora bien cuando empezamos este tema vimos que una de las cosas que van a suceder justo antes que inicie la tribulación (en lo que podríamos llamar la pre-tribulación) es que se van a abrir las puertas del Abismo, (que quedó sellado con hielo en sus extremos, el cual es el polo norte y el polo sur).
Lo tremendo de esto es que las últimas informaciones nos dicen que los bloques de hielo del Polo Norte se derriten con más rapidez de lo que se pensaba, por el calentamiento global. Y lo mismo está ocurriendo con el Polo Sur. Podríamos decir que con lo que ya viene ocurriendo en el Polo Norte la cubierta superior del abismo ha sido destapada; solamente falta que se quite la tapa inferior que está terminando también su proceso de deshielo.
Todo esto no sucede solamente por el efecto invernadero, sino que ahora también se ha reportado que para este año 2012 se esperaban tormentas eléctricas más fuertes que las conocidas hasta ahora, debido a las explosiones solares que ya empezaron a manifestarse, lo que llevará a que el efecto invernadero se manifieste más fuerte, y que la segunda puerta del abismo sea abierta.

O sea que estamos cerca del cumplimiento de este acontecimiento revelado en Apocalipsis 9.

Otra cosa que debemos tener muy en cuenta es que el Abismo es un lugar terrible por lo que contiene en su interior. Cuán terrible será que una horda de más de 2.000 demonios le rogaron al Señor que por favor no los envíe al abismo. Esto sucedió en aquella ocasión en que Jesucristo liberó al endemoniado gadareno (Luc 8:30,31). Hasta los demonios conocen las potestades y el nivel de malignidad que hay en el abismo y le tienen terror. Imagínense entonces lo que será cuando se abra el abismo y lo que hay allí salga a este mundo…

Según podemos ver, esto está pronto a suceder. Pero antes (como lo muestra 8:13 de Apoc) la Iglesia de Cristo (la verdadera iglesia compuesta por los fieles – los más que vencedores), se va con el Señor en el Arrebatamiento.

Por eso debemos estar preparados para irnos con el Señor. El Arrebatamiento de la Iglesia puede suceder en cualquier momento. Y mientras le esperamos, buscando la santidad, procurando agradarle con nuestras vidas, reforzamos nuestro servicio, nuestra adoración y en especial nuestra labor evangelística. Al ver las señales del tiempo final, más que nunca debemos predicar de Jesucristo. Como Noe, decirle a la gente que se acerca un final; pero que hay un “arca de salvación” que es Cristo!!!

CONTINUARÁ…

sábado, 4 de febrero de 2012

CREYENDO EN: ¡2012 Año de Libertad!

Por Martín Salazar.

“…Y proclamaréis libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será de jubileo para vosotros, y cada uno de vosotros volverá a su posesión, y cada uno de vosotros volverá a su familia”. (Levítico 25:10)

El Señor se está manifestando de una manera MUY ESPECIAL en este tiempo (como no lo había hecho hasta ahora). Con esta manifestación viene una GRACIA “superlativa y sobreabundante” (como dice la Biblia “cuando abundó el pecado; sobre abundó la Gracia”). Esta impresionante gloria de Cristo que se está manifestando, y esta escandalosa Gracia que está fluyendo, traen un TIEMPO DE LIBERTAD tan grande que es “inadmisible” no aprovecharlo. Sería prácticamente una aberración que dejemos pasar y no valoremos este “Período Profético de Liberación” que el Señor trae a Su Pueblo hoy.

Por eso para nosotros es muy importante entender y asimilar espiritualmente a este 2012 como un AÑO DE LIBERTAD. ¡Debes aprovecharlo! Es para libertar tu alma. Para que aquellas cosas que nos tenían cautivos e imposibilitados sean destruidas y nunca más nos vuelvan a capturar. Si el Señor nos hace libres no es para que después volvamos al yugo del cual nos liberó; sino para que podamos servirle con toda libertad y así cumplir el propósito por el que nos puso aquí.

Este es tu tiempo de Libertad. CREELO, RECIBILO, ACTIVALO.

Lo que sea que no te dejaba estar a pleno (estar en tu cien por ciento, al máximo de tu potencial) este año es quitado en el Poderoso Nombre de Jesús. Si estás decidido a creerle al Señor, a creer Su Palabra, este año vas a ver cómo tus ataduras más terribles son cortadas y tus miedos más profundos son hechos añicos. ¡Sí!, este es tu año de Libertad. Cristo rompe tus cadenas.
Y al hacernos libres, seremos como los que sueñan…, nuestra boca se llenará de RISA y nuestra lengua de ALABANZA.

NOTA: Vení a vivir este ambiente de liberación y mensajes de libertad a las Reuniones de nuestra congregación. Sáb 20 hs. Dom 19:30. En Camacuá y Blandengues (a 3 c. de Panamericana y Ruta 202, Don Torcuato. Bs As.)

miércoles, 1 de febrero de 2012

MUCHO MÁS QUE UN SIMPLE "GRACIAS"

Nota de Angie Acevedo de Gutierrez.
(Equipo de Líderes MCN)

Si pudiéramos entender que “agradecimiento” es muchísimo más que un simple “gracias”. ¡Sí!, a Dios le encanta que le agradezcamos, le encanta escuchar labios agradecidos que pronuncian esas palabras con total honestidad y gratitud. Pero no debemos quedarnos sólo allí sino ir “MÁS ALLA”. Más allá de lo habitual, hacer cosas que generalmente NO hacemos.

En general, estamos acostumbrados a no tener una “acción” como agradecimiento, solo nos quedamos en palabras. Sin embargo qué lindo cuando -más allá de un “gracias”- tengo una actitud que lo acompaña, una actitud que certifica lo que realmente siento.
La Palabra de Dios dice en Lucas 6:45 “… porque de la abundancia del corazón habla la boca”. También 2Co 9:11 dice: “…para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios”.
Dios nos da todo, cada cosa que necesita nuestro ser. Él suple todas nuestras necesidades: físicas y mentales, emocionales y espirituales. Nos enriquece en todo sentido y eso debe producir en nosotros (como lo dice 2 Corintios) una acción, algo externo que demuestre que de verdad aprecio de todo corazón todo lo que nuestro Padre celestial ha hecho por nosotros.
Para eso debemos quitar todo “tope”, todo lo que impide que yo sea un agradecido "con todas las letras". Debo ser un adorador-agradecido que vuelca toda su gratitud hacia Él, sin reservas.

Te comparto una historia que leí:
“Se cuenta en Arabia que había dos amigos que viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: "Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro". Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, y le salvó su amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: "Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida". Intrigado, el amigo preguntó: "¿Por qué después que te pegué escribiste en la arena y ahora en cambio escribes en una piedra?". Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo. Pero cuando nos ayuda, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento podrá borrarlo".

Así debiera ser nuestra actitud hacia Dios. ¡Tener tallado en el corazón y no olvidar en ningún momento lo que Él hizo por nosotros! Él no tenía necesidad (no tenía que tomarse la molestia) de enviar a Su Hijo a esta tierra a ocupar nuestro lugar donde pagó y murió por nosotros; sin embargo lo hizo. (Juan 3:16). Por eso y muchas cosas más que sigue consumando en nuestras vidas y porque sobre todas las cosas nos ama, deberíamos “grabar” en la memoria de nuestro corazón todo lo que hizo y cada día poder realizar una acción, algo que le demuestre que realmente agradezco lo que hizo por mí. El no necesita que yo le agradezca, pero espera que lo haga. Le encanta escuchar a sus hijitos diciéndole y demostrándole ese “¡Gracias!”.

Cuando alguien a quien amamos mucho nos hace algo que nos produce mucha alegría y gozo, sale de nosotros mismos el querer agradecerle. Entonces empezamos a fijarnos en sus gustos, sus preferencias. Queremos saber “cómo agradarle”, conocer qué cosas le producen alegría.

Te invito a que “investigues” que cosas lindas le gustan a Dios. Te doy un dato: ¡Todo está en su Palabra!. Allí Él te abre su corazón y te muestra como agradarle. Poniéndola en práctica no sólo lograrás sacarle una gran sonrisa, sino que también será de mucha bendición para tu vida.

Nota inspirada en la Prédica del Dom 29/01 del Ptor Martín Salazar: "Más que agradecidos".
Anécdota extraída de “Anécdotas para no olvidar”.

miércoles, 4 de enero de 2012

DESARROLLA TU AMISTAD CON DIOS

Pasaje Bíblico

Proverbios 3:32 “porque el hombre perverso es abominación para el SEÑOR; pero El es amigo íntimo de los rectos”. (LBLA)

Introducción:
Estás tan cerca de Dios como lo decidas. Como en cualquier amistad, debemos trabajar para desarrollar la nuestra con Dios. Ella no se da por casualidad. Requiere voluntad, tiempo y energía. Si deseas un vínculo más estrecho e íntimo con Dios, deberás aprender a comunicarle tus sentimientos con sinceridad, a confiar en él cuando le pidas que haga algo, a aprender a interesarte en lo que a él le interesa y a procurar su amistad más que ninguna otra cosa.
Debo ser sincero con Dios. La primera piedra para edificar una amistad con Dios es tener sinceridad sobre nuestras faltas y sentimientos. Dios no espera que seamos perfectos, pero si insiste en que seamos completamente sinceros. En las escrituras, ninguno de los amigos de Dios era perfecto. Si la perfección fuera un requisito para ser amigo suyo, nunca podríamos serlos. Es una dicha que, por la gracia de Dios, Jesús todavía sea “amigo de pecadores” (Mateo 11:19).
En la Biblia, los amigos de Dios fueron sinceros con respecto a sus sentimientos, se quejaban y discutían con él, ponían sus decisiones en tela de juicio y hasta lo acusaban. Esta franqueza no parecía molestarle a Dios; es más, la estimuló.
Dios permitió que Abraham pusiera en tela de juicio y cuestionara la destrucción de la ciudad de Sodoma insistió con Dios para que no destruyera la ciudad, negoció con él, intercediendo por si hubiera por lo menos cincuenta justos hasta conseguir apenas diez.
Dios escucho pacientemente las acusaciones de David, que se quejaba de la injusticia, la traición y el abandono. El no mató a Jeremías cuando éste dijo que Dios le había hecho trampa.
Job pudo dar rienda suelta a su amargura durante el calvario que pasó y, al final, Dios mismo lo defendió por ser sincero y amonestó a sus amigos por su falta de autenticidad. Dios les dijo que “a diferencia de su amigo Job, lo dicho por ustedes y lo que han dicho sobre mí no es verdad…- Mi amigo Job ahora orará por ustedes y yo aceptaré su oración” (Job 42:7)
Dios puede tolerar tu sinceridad franca e intensiva ya que la amistad auténtica se construye con base de revelaciones. Lo que puede parecer un atrevimiento, para Dios es autenticidad. Si quieres ser amigo de Dios, debes ser sincero con él, comunicarle lo que de verdad sientes, no lo que piensas que deberías sentir o decir.
Es posible que necesites confesar una rabia oculta o algún resentimiento contra Dios en ciertas partes de tu vida donde sientes que Dios no te trató con justicia o que te decepcionó. Hasta que maduremos lo suficiente como para entender que Dios usa todo para bien de nuestra vida, estaremos resentidos con él por simplezas como la apariencia física, nuestro trasfondo y formación, oraciones sin respuesta, penas del pasado y otras cosas que cambiaríamos si fuéramos Dios. La gente suele echarle la culpa a él por el dolor que otros les han provocado.
El resentimiento es el mayor impedimento para amistarse con Dios: ¿Por qué querría ser amigo de Dios si permitió esto? El antídoto es darse cuenta de que Dios actúa defendiendo nuestros intereses, incluso cuando nos resulta doloroso y no podemos entenderlo. Pero expresar nuestro resentimiento y revelar nuestros sentimientos es el primer paso para la recuperación. Como lo hicieron tantas personas en la Biblia, cuéntale a Dios exactamente como te sientes.
Dios dejó sus instrucciones respecto a la sinceridad sin tapujos en el libro de los Salmos; un manual de adoración lleno de protestas y desvaríos, dudas, temores, resentimientos y sentidas pasiones, combinadas con gratitud, alabanza y afirmaciones de fe. En ese libro se han catalogado todas las emociones. Cuando leas las emotivas confesiones de David y de otros, entenderás que así es como Dios quiere que lo adores; sin ocultar ningún resentimiento. Podemos orar como el Salmista “En su presencia expongo mi queja, en su presencia doy a conocer mi angustia cuando me encuentro totalmente deprimido…” Salmos 142:2-3 (DHH). Expresar nuestras dudas suele ser el primer paso hacia el siguiente nivel de intimidad con Dios:
• Debo obedecer a Dios en fe: Siempre que confiemos en la sabiduría divina y hagamos todo lo que nos manda, aunque no lo entendamos, estaremos afianzando la amistad con Dios. Usualmente no pensamos en la obediencia como una característica de la amistad; la reservamos para las relaciones con los padres o con el jefe o con alguien en autoridad, pero no con un amigo. Sin embargo Jesús dejó bien en claro que la obediencia es una condición para la intimidad con Dios. Él dijo: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo os mando” Juan 14:14 (DHH) Somos amigos de Dios pero no somos iguales. El es nuestro líder cariñoso, y nosotros lo seguimos.
Obedecemos a Dios no por obligación, temor o compulsión, sino porque lo amamos y confiamos en que sabe lo que es mejor para nosotros. Queremos seguir a Cristo porque estamos agradecidos por todo lo que ha hecho por nosotros y cuanto más de cerca lo sigamos, más estrecha será nuestra amistad.
Los no creyentes piensan que los cristianos obedecen por obligación, porque se sienten culpables o por temor al castigo, pero es todo lo contrario. Obedecemos por amor, porque nos ha perdonado y liberado, y ¡nuestra obediencia nos llena de gozo! Jesús dijo:””Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa” Juan 15:9-11.
Jesús simplemente espera que hagamos lo mismo que él hizo con el Padre. Esa relación es el modelo para establecer nuestra amistad con él. Jesús hizo todo lo que el Padre le pidió que hiciera, y lo hizo por amor.
La verdadera amistad no es pasiva sino activa. Cuando Jesús nos pide que amemos a los demás, que ayudemos a los necesitados, compartamos nuestros recursos, tengamos una vida limpia, estemos dispuestos a perdonar y a traer a otros a él, el amor nos impulsa a obedecerlo al instante. Podemos alegrar a Dios con actos sencillos como decir la verdad, ser generosos y animar a los demás. La Biblia dice: “¿Qué le agrada más al Señor; que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio” 1° Samuel 15:22 (NVI).
Jesús comenzó su ministerio público a la edad de treinta años, cuando Juan lo bautizó. Dios dijo: “Este es mi Hijo amado; estoy complacido con él” ¿Qué hizo Jesús durante treinta años que agradaba tanto a Dios? La Biblia no nos dice nada respecto a esos años ocultos, a excepción de una frase aislada en Lucas 2:51 “Regresó a Nazaret con ellos y vivió obedientemente con ellos” Treinta años de vivir agradando a Dios se resumen en dos palabras. “Vivió obedientemente”.
• Debo valorar lo que Dios valora. Esto lo que hacen los amigos: se interesan en lo que la otra persona considera importante. Mientras más amigo seas de Dios, más te importará lo que a él le importa, más nos afligirá lo que a él le aflige, y más nos alegraremos con lo que a él le agrada.
¿Qué es lo que más le importa a Dios? La redención de su pueblo. ¡Quiere hallar a todos sus hijos que se han perdido! Jesús vino al mundo por ese motivo principal. El hecho más preciado para Dios es la muerte de su Hijo. Lo segundo más valioso es cuando sus hijos comparten esa noticia con otros. Si somos amigos de Dios, nos deben importar todas las personas a nuestro alrededor porque también preocupan a Dios. Los amigos de Dios les hablan a sus amigos acerca de Dios.
• Debo desear la amistad con Dios más que nada. Los Salmos están repletos de ejemplos de este anhelo. David deseaba con pasión conocer a Dios por encima de todo; usó palabras como: anhelo, ansia, sed, hambre. Anhelaba a Dios. Dijo: “Solo una cosa he pedido al Señor, solo una cosa deseo; estar en el Templo del Señor todos los días de mi vida, para adorarlo en su templo y contemplar su hermosura” Salmos 27:4 (DHH). En otro salmo dijo: “Tu amor es mejor que la vida” Salmos 63:3 (NVI)
Pablo fue otro hombre entusiasmado por su amistad con Dios. No había nada más importante: era prioritaria, el foco único y la meta principal de su vida. Dios usó a Pablo de manera tan grande justamente por esa razón. Una versión amplificada de la Biblia expresa cabalmente la intensidad de la pasión que Pablo sentía: “Mi firme propósito es conocerlo mejor para poder conocerlo más a fondo y más íntimamente, sintiendo, percibiendo y entendiendo las maravillas de su Persona con mayor intensidad y más claridad” (Filipenses 3:10).
Lo cierto es que estás tan cerca de Dios como tú lo deseas. La amistad íntima con Dios es una opción, no es casualidad. Debes tener intención de buscarla. ¿Realmente la quieres? ¿Más que a cualquier otra cosa? ¿Cuánto vale para ti? ¿Vale la pena que dejes otras cosas para conseguirla? ¿Merece el esfuerzo que tendrás que hacer para desarrollar los hábitos y destrezas necesarios?
Quizás en el pasado te haya apasionado pero has perdido ese fervor. Era el problema que tenían los cristianos de Efeso: habían dejado su primer amor. Hacían lo correcto, pero por obligación y no por amor. Si sólo has estado cumpliendo con gestos espirituales, no deberías sorprenderte si Dios permite el dolor en tu vida.
La aflicción es como el combustible de la pasión: refuerza la energía intensa, que normalmente no tenemos pero que necesitamos para realizar los cambios. C.S.Lewis dijo: “El dolor es el altavoz de Dios”. Nuestros problemas no son un castigo; son los despertadores que usa un Dios cariñoso, él no está enojado con nosotros; él está apasionado con nosotros, y hará lo que sea necesario para que volvamos a tener comunión con él. Pero hay una manera más fácil para re encender tu entusiasmo por Dios; comienza pidiéndole esta pasión, y pídela hasta conseguirla. Haz esta oración durante el día: “Amado Jesús: “lo que más quiero, es conocerte íntimamente” Dios les dijo a los cautivos en Babilonia: “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” Jeremías 29:13.

TU RELACIÓN MÁS IMPORTANTE
No hay nada, absolutamente nada más importante, que cultivar la amistad con Dios. Es una relación que durará para siempre. Pablo le dijo a Timoteo: “Algunos de estos individuos se han apartado de lo que es más importante en la vida; conocer a Dios” Timoteo 6:21 (BAD).
¿Te estás perdiendo lo más importante de la vida? Puedes hacer algo al respecto ahora mismo. Recuerda, es tu decisión. Estarás tan cerca de Dios como lo quieras.
Pregunta Final.
• ¿Qué decisiones tomaré hoy para acercarme a Dios?