domingo, 24 de enero de 2016
jueves, 10 de septiembre de 2015
LOS OBSTÁCULOS INTERNOS
Vemos en la Biblia que muchos usan como excusa los obstáculos externos (es decir, las dificultades que se presentan a su alrededor) para justificar su falta de avance; pero la realidad es que no han podido vencer obstáculos internos. Para poder progresar, lo primero que debes vencer son tus obstáculos internos. Cuando venimos a la presencia del Señor, su Luz nos ayuda a descubrir los impedimentos que hay en nuestro interior. La Biblia nos enseña que nuestra fe (aunque sea del tamaño de un grano de mostaza) se puede usar hasta para mover montañas (Lucas 17:6). Puedes mover ese obstáculo. Puedes realizar hazañas. Puedes levantarte y decirle a ese monte “quítate” y el monte se quitará. Este es tu día para vencer por completo cualquier obstáculo interno.
Obstáculo Interno 1:
“NO PUEDO HABLAR”
Pero
Moisés habló delante del SEÑOR, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me
han escuchado; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de palabra? (Éxodo
6:12)
Aquí Dios está enviando a Moisés a una misión, pero él
le responde que no puede porque era “torpe de palabra”. ¿Será que esa era una
excusa valedera? (porque él había sido educado apropiadamente en el palacio en
Egipto, había tenido los mejores instructores).
Es curioso que alguien que fue tan preparado como Moisés, cuando llega
el momento en que debe enfrentar su verdadero destino, piense que no puede. Muchos de los que son llamados por Dios, creen
que no tienen la habilidad. A sus
propios ojos, se ven incapaces, y ese es su obstáculo interno. Pero si Dios nos llamó debemos caminar en el
nombre de Jesús, porque Dios nos ha dado una palabra para llevarla al
necesitado y lo que a nosotros nos corresponde es abrir nuestra boca porque “Él
la llenará”.
Puede ser que desde niños nos han dicho: “Cállate”. “No tienes que hablar, porque solamente los
adultos lo hacen”. Y eso creó en
nuestro interior un ‘silencio’ que nos impide hablarle a los demás del amor de
Dios. Pero tienes que romper ese
impedimento en el nombre de Jesús. Debemos
abrir la boca y aunque hablemos tartamudos, Dios la llenará con Sus
Palabras. Si obedecemos a su mandato Él
no nos dejará avergonzados. Incluso hablaremos
en frente de reyes, presidentes, etc., como la esclava de la esposa de Naamán
el sirio, que le habló a su ama diciendo que el profeta Eliseo podía curar de
la lepra a su señor Naamán. Quizá ella
estuvo esperando el momento apropiado para hablarle, y cuando llegó el momento,
Dios no la dejó avergonzada. Ella al ser
esclava estaba en una condición inferior, pero eso no le impidió ir a
evangelizarlo deliberadamente. Muchos se
callan porque se sienten “inferiores”.
Debes vencer ese obstáculo interior, porque nos dieron la orden de
predicarles a todos. Esta mujer, siendo
israelita (del pueblo de Dios), era esclava de un militar pagano. Esto podría mirarse como una supuesta derrota. ¿Cuál es la enseñanza? Que aunque parezcamos
derrotados, no debemos dejar de hacer la obra de Dios, porque podemos hacer
grandes cosas aunque no nos estén reconociendo.
Debemos saber que la obra es de Dios y Él se encargará de que Su palabra
no regrese vacía. Como el Apóstol Pablo, que aun estando preso, seguía
predicando. No hubo nada que lo
detuviera. Jamás pensó: "ya no puedo hablar".
Obstáculo Interno 2: “SOY POBRE”.
Y el
SEÑOR lo miró, y dijo: Ve con esta tu fuerza, y libra a Israel de la mano de
los madianitas. ¿No te he enviado yo? Y él respondió: Ah Señor, ¿cómo libraré a
Israel? He aquí que mi familia es la más pobre en Manasés, y yo el menor de la
casa de mi padre. (Jueces 6:14-15 LBLA)
Primero vimos el obstáculo que presentó Moisés
diciendo que no sabía hablar, y ahora vemos a Gedeón diciendo que era pobre. A
veces Dios nos habla más de una vez y nosotros de igual forma le presentamos
más de una excusa. Pero debemos
comprender que muchos de nosotros estamos marcados para ser siervos de Dios y, hagamos
lo que hagamos, llegaremos a realizar lo que Dios nos está mandando porque esa
es nuestra naturaleza divina, y nuestro destino.
Cristo pagó nuestra salvación para que nosotros
vayamos en Su nombre a hacer todo lo que hemos sido llamados a hacer. Si no lo hacemos, el obstáculo está dentro de
nosotros y no afuera, (es decir, que no vale echarle la culpa al diablo, o a la
gente, o a las circunstancias…).
Podríamos decir que el primer enemigo es nuestro propio yo, cuando
decimos: “no puedo” ó “soy pobre”.
Es con el dinero de Dios que haremos la obra, no con
el nuestro. Dios tiene sus recursos, Él
no depende de los nuestros. El dinero de
Dios lo obtendremos conforme lo vayamos necesitando, así funciona Su Obra. No debemos ponerle excusas a Dios, solamente
tenemos que obedecerle.
CONTINUARÁ...
MCN | Misión Cristiana a las Naciones
Equipo Pastoral.
viernes, 12 de junio de 2015
ACEPTADO COMO UN DADOR QUE AGRADA A DIOS
Por el Maestro Carlos Roca. De la
Serie: "Diezmos, Ofrendas y Primicias". (Parte 5 de 10)
Continuando con esta serie de temas, en esta oportunidad nos dedicaremos
a comprender la importancia de ofrendar de tal manera de se aceptado como un
sacerdote que agrada a Dios con sus ofrendas.
Y
cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos." Levítico 19:5
La ofrenda de la
viuda
Lucas 21:1-4
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las
ofrendas.
2 Vio también a
una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
3 Y dijo: En verdad
os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.
4 Porque todos aquéllos echaron para las
ofrendas de Dios de lo que les sobra; más ésta, de su pobreza echó todo el
sustento que tenía.
El valor de una
ofrenda lo determinan dos cosas:
1 - El espíritu con que se da. Una ofrenda que se hace por obligación, a regañadientes o para
presumir, pierde casi todo su valor. La única ofrenda que vale la pena es la
que sale de un corazón de amor, la que se da con libertad y voluntad.
2 - El sacrificio que supone. Lo que es una miseria para uno puede ser una fortuna para otro. Las
ofrendas que los ricos dejaban caer para que todos las vieran no les suponían
ningún sacrificio; pero las dos blancas de la viuda eran todo lo que tenía.
Probablemente los ricos ofrendaban después de calcular el valor de
cada moneda. Ella daba con la máxima generosidad, porque no tenía más.
El dar no empieza a ser real hasta que me cueste.
1Crónicas 21:22-24
Entonces dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, para que
edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal precio, para que cese la
mortandad en el pueblo.
23 Y Ornán
respondió a David: Tómala para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le
parezca; y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y
trigo para la ofrenda; yo lo doy todo.
24 Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino
que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová
lo que es tuyo, ni sacrificaré
holocausto que nada me cueste.
Holocaustos que no nos cuestan nada
Los holocaustos
ofrecidos a Jehová que no nos cuestan
nada son presentados diariamente en nuestro medio:
1. Regalamos nuestras ropas usadas y gastadas
a la iglesia, creyendo que somos "muy caritativos".
2. Cuando piden alimentos para paliar una
emergencia en la iglesia, ofrecemos los productos más baratos y de mala
calidad.
3. Al solicitarse voluntarios para cualquier
área del ministerio de la iglesia, ofrecemos el tiempo que me sobra sin que
afecte mi esparcimiento y descanso.
4. Meditemos en nuestras ofrendas a Dios, y
ofrezcámosle holocaustos dignos de su grandeza.
La Ofrenda de Abel:
Cuando
traemos nuestras Primicias, tenemos que tener en mente lo que Dios desea para
nosotros: Lo primero, Lo mejor y Lo escogido.
Esto lo
podemos ver en las ofrendas de Caín y Abel. La Escritura relata que “Caín trajo del fruto de
la tierra una ofrenda a Jehová. Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de
lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda” Génesis 4:3-4
De Caín se
dice que “trajo del fruto de la tierra una
ofrenda”; pero de Abel se dice que trajo de los “primogénitos (primeros nacidos) y de los más gordo (lo mejor, lo escogido); por lo tanto, Dios
miró con agrado el corazón adorador de Abel y su buena ofrenda.
Se ha dicho
muchas veces que a Dios le agradó más la ofrenda de Abel porque eran
sacrificios de animales; pero eso no es lo que podemos ver en este relato ni en
la celebración de las fiestas de la Primicias. Lo que Dios ve con agrado es que
el adorador propone en su corazón darle a Dios:
1-
Lo primero
2-
Lo mejor
3-
Lo escogido
Y
cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos." Levítico 19:5
A veces solo nos preocupamos solo
por cuanto damos, pero debo preocuparme por ser aceptado como un dador que
agrada a Dios.
*****
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 5 de 10)
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 5 de 10)
lunes, 25 de mayo de 2015
PRIMICIAS
Por el Maestro Carlos Roca. De la Serie: "Diezmos, Ofrendas y
Primicias". (Parte 4 de 10)
Continuando con esta serie de temas, en esta oportunidad nos dedicaremos
a comprender la importancia de las Primicias:
El
principio de las PRIMICIAS
Hay
un principio y patrón específico en la Palabra de Dios, que es fundamental,
para que la manifestación de las promesas y provisión de Dios ocurra en
nuestras vidas.
Estoy hablando del principio de las primicias.
Conocido en hebreo como Yom HaBikkurim, la Fiesta de las Primicias
celebra y reconoce la mano de Dios de
bendición y provisión sobre Su pueblo. La ofrenda de primicias es
vista tan temprano como en los tiempos de Caín y Abel.
La palabra hebrea para
primicias significa “una promesa por
venir” y comparte la misma raíz, bekhor,
como la palabra que significa
“primogénito”. Yom HaBikkurim, la fiesta judía que celebra la
Fiesta de las Primicias, es una de las fiestas más mencionadas en la Biblia, en
segundo lugar después de la Pascua.
En los tiempos antiguos, el
proceso de juntar las primicias de los granos involucraba esmerados
preparativos. Cada familia entre los israelitas tenía que estar atenta a
los primeros brotes o granos. Una vez que los encontraban, los designaban
como primeros atándoles un pedazo de hilo rojo alrededor de la rama, vástago o
vid.
Cuando los granos maduraban y
eran cosechados, esas primicias eran llevadas al Templo y presentadas al sumo
sacerdote de acuerdo con el
modelo de Dios. El sacerdote aceptaba la ofrenda de cada hogar,
presentándola al Dios de Israel en
acción de gracias y reconocimiento de Su continua provisión y bendición.
Una vez que la ofrenda de las primicias había sido hecha, la gente era libre
para disfrutar el resto de la cosecha, debido a que lo primero había
santificado el resto.
El principio de las primicias
no estaba limitado a la vegetación. Se lo halla en toda la Palabra, y
trata con todas las “primicias”.
Notemos las instrucciones que Dios le dio a Moisés
cuando Él preparó a los israelitas para salir de la esclavitud:
En versión de la Biblia
Amplificada dice: “…Apartarás para
el Señor todo lo primero
que abre el vientre. Asimismo todo primer nacido de tus animales; los
machos serán del Señor. Todo primogénito de asno redimirás
[sustituyéndolo por] un cordero, y si no lo redimieres, entonces quebrarás su
cerviz; y todo primogénito entre sus hijos redimirás.” (Éxodo 13:11 - 13 AMP)
En Éxodo 22:29 Dios instruye a Israel de nuevo, diciendo: “No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar…”
Aún en medio de la
reconstrucción de su ciudad destruida, Nehemías guardó este modelo, y Jerusalén
fue protegida como resultado.
“…
y para que puedan traer las primicias de nuestro suelo y las primicias de todo
fruto de todo árbol a la casa del Señor….” “También traeremos lo primero de nuestra
masa, de nuestras contribuciones, el fruto de todo árbol, el vino nuevo y el
aceite para los sacerdotes en las cámaras de la casa de nuestro Dios…” (Nehemías 10:35 -
37 NASB).
Dios reclama el derecho a todo
lo primero – Todo lo primero tiene que ser dedicado a Dios por medio de
Su pacto. Cada vez que algo es llamado primero, un primer fruto, una cosa
dedicada, le pertenece a Dios.
Hoy no sacrificamos más los
primogénitos de nuestras ovejas o de nuestros ganados en un Templo; tampoco se
requiere que redimamos nuestros hijos primogénitos con oro. Jesús pagó por toda redención a través de
Su muerte, sepultura y resurrección;
Jesús es el cumplimiento de la práctica del Antiguo Testamento, y nos ha dado
un Nuevo Pacto “fundado sobre mejores
promesas”. (Hebreos 8:6 NIV).
Sin embargo, el principio de las primeras cosas - las
primicias – todavía permanece. Dios no cambia en Su carácter, principios
o modelos. Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Dios dice que las primeras
cosas le pertenecen a Él para establecer el pacto redentor con todo lo que
viene después. En el modelo de
Dios, cualquier cosa que es primero establece el resto. Lo primero es
la raíz, desde la cual el resto es determinado. Pongamos a Dios primero al
seguir Su modelo invariable de Primicias.
Este es un
mandamiento con promesa
Proverbios
3: 9-10 Honra a Jehová con tus bienes, Y con
las primicias de todos tus frutos;
10 Y serán llenos tus graneros con
abundancia, Y tus lagares rebosarán de
mosto.
*****
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 4 de 10)
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 4 de 10)
MAS PERSONAS EN BUSCA DE COBERTURA LLEGAN A MCN
Por la Gracia y Misericordia de Dios, cada día se añaden más almas, el Ministerio MCN esta viviendo un tiempo de gloria, preparándose en forma intensiva como la novia, esperando la venida de nuestro Señor. Este domingo en Camacuá y Blandengues dieciséis personas se sumaron pidiendo cobertura.
Cristo viene!!! Congregate!!!
jueves, 14 de mayo de 2015
LA OFRENDA COMO UN ACTO DE ADORACIÓN
Por el Maestro Carlos Roca. De la Serie: "Diezmos, Ofrendas y
Primicias". (Parte 3 de 10)
Continuando
con esta serie de temas, nos abocaremos a incursionar en los principios que
permitan que mi ofrenda sea un acto de adoración.
DEFINICIÓN TEOLÓGICA DE OFRENDA
"Se
entiende por ofrenda, un don que se ofrece y dedica a Dios. En este sentido todo cuanto dedicamos a
Dios es ofrenda".
Ofrenda: Esta Palabra viene del
vocablo hebreo "Minjah"
tiene varios significados: Ofrenda; tributo; presente; don, sacrificio; oblación.
El antiguo Testamento contiene varios nombres que tienen que ver con algún tipo de
"ofrenda." Minjah se encuentra unas 200 veces en el Antiguo Testamento.
Existían diferente tipo de ofrendas.
Es importante hacer
notar que en el caso de las ofrendas son
voluntarias, en cambio el diezmo no lo es.
¿QUIÉN Y CÓMO
SE PRESENTA LA OFRENDA PARA QUE SEA UN ACTO DE ADORACIÓN?
¿Cómo debo presentarme delante de Dios?
Éxodo 23:15
“… y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías”
Levítico
7:30 Sus manos
traerán las ofrendas que se han de quemar ante Jehová; traerá la grosura
con el pecho; el pecho para que sea mecido como sacrificio mecido delante de
Jehová.
Deuteronomio 16:16-17
“… Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías””
¿Cómo quiere
Dios que presente mi ofrenda?
Mat 5:23-24
Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tú
hermano tiene algo contra ti,
24
deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con
tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
¿Quién presenta la
ofrenda?
-"Esta
es la ley de la ofrenda: La ofrecerán los hijos de Aarón delante de
Jehová ante el altar." Levítico
6:14
- - Los sacerdotes
¿Quiénes son sacerdotes?
Apocalipsis
1:6
y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea
gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Y nos hizo reyes y sacerdotes, reyes en relación con los hombres y sacerdotes en relación con Dios, sirviéndole día y noche en
su templo
Éxodo 19:6 Vosotros
me seréis un reino de sacerdotes, un
pueblo consagrado a mí..." (DHH)
No implica solo
dinero, sino “todo” lo que presentemos a Dios debe ser en adoración.
No solo nadie se presentará con las manos vacías, sino
con las vestiduras sacerdotales limpias.
Como Sacerdotes, debemos prepararnos para presentar la
ofrenda que hemos consagrado en nuestra casa,
y honrar a nuestro Dios.
Y cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo
de tal manera que seáis aceptos." Levítico
19:5
La ofrenda de la
viuda
Lucas 21:1-4
Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las
ofrendas.
2 Vio también a
una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
3 Y dijo: En verdad
os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.
4 Porque todos aquéllos echaron para las
ofrendas de Dios de lo que les sobra; más ésta, de su pobreza echó todo el sustento
que tenía.
El valor de una ofrenda lo determinan dos cosas:
1 - El espíritu con que se da. Una ofrenda que se hace por obligación, a regañadientes o para
presumir, pierde casi todo su valor. La única ofrenda que vale la pena es la
que sale de un corazón de amor, la que se da con libertad y voluntad.
2 - El sacrificio que supone. Lo que es una miseria para uno puede ser una fortuna para otro. Las
ofrendas que los ricos dejaban caer para que todos las vieran no les suponían
ningún sacrificio; pero las dos blancas de la viuda eran todo lo que tenía.
Probablemente los ricos ofrendaban después de calcular el valor de
cada moneda. Ella daba con la máxima generosidad, porque no tenía más.
El dar no empieza a ser real hasta que me cueste.
1Crónicas 21:24
Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la
compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni
sacrificaré holocausto que nada me cueste.
Holocaustos que no nos cuestan nada
Los holocaustos
ofrecidos a Jehová que no nos cuestan
nada son presentados diariamente en nuestro medio:
1. Regalamos nuestras ropas
usadas y gastadas a la iglesia, creyendo que somos "muy caritativos".
2. Cuando piden alimentos para
paliar una emergencia en la iglesia, ofrecemos los productos más baratos y de
mala calidad.
3. Al solicitarse voluntarios
para cualquier área del ministerio de la iglesia, ofrecemos el tiempo que nos
sobra sin que afecte nuestro esparcimiento y descanso.
4. Meditemos en nuestras
ofrendas a Dios, y ofrezcámosle holocaustos dignos de su grandeza.
La Ofrenda de Abel:
Cuando
traemos nuestras Primicias, tenemos que tener en mente lo que Dios desea para
nosotros: 1- Lo primero, 2- Lo mejor y
3- Lo escogido.
Esto lo
podemos ver en las ofrendas de Caín y Abel. La Escritura relata que “Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.
Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo
de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda” Génesis 4:3-4
De Caín se
dice que “trajo del fruto de la tierra una
ofrenda”; pero de Abel se dice que trajo de los “primogénitos (primeros
nacidos) y de los más gordo (lo mejor, lo escogido); por lo
tanto, Dios miró con agrado el corazón adorador de Abel y su buena ofrenda.
Se ha dicho
muchas veces que a Dios le agradó más la ofrenda de Abel porque eran
sacrificios de animales; pero eso no es lo que podemos ver en este relato ni en
la celebración de las fiestas de la Primicias. Lo que Dios ve con agrado es que
el adorador propone en su corazón darle a Dios:
1-
Lo primero
2-
Lo mejor
3-
Lo escogido
Y cuando ofreciereis sacrificio de
ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos."
Levítico 19:5
A veces solo nos preocupamos solo
por cuanto damos, pero debo preocuparme por ser aceptado como un dador que
agrada a Dios.
*****
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 3 de 10)
Publicado por Carlos Roca, del Equipo Ministerial de MCN – Serie: Diezmos, Ofrendas y Primicias. (Parte 3 de 10)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)