miércoles, 4 de enero de 2012

DESARROLLA TU AMISTAD CON DIOS

Pasaje Bíblico

Proverbios 3:32 “porque el hombre perverso es abominación para el SEÑOR; pero El es amigo íntimo de los rectos”. (LBLA)

Introducción:
Estás tan cerca de Dios como lo decidas. Como en cualquier amistad, debemos trabajar para desarrollar la nuestra con Dios. Ella no se da por casualidad. Requiere voluntad, tiempo y energía. Si deseas un vínculo más estrecho e íntimo con Dios, deberás aprender a comunicarle tus sentimientos con sinceridad, a confiar en él cuando le pidas que haga algo, a aprender a interesarte en lo que a él le interesa y a procurar su amistad más que ninguna otra cosa.
Debo ser sincero con Dios. La primera piedra para edificar una amistad con Dios es tener sinceridad sobre nuestras faltas y sentimientos. Dios no espera que seamos perfectos, pero si insiste en que seamos completamente sinceros. En las escrituras, ninguno de los amigos de Dios era perfecto. Si la perfección fuera un requisito para ser amigo suyo, nunca podríamos serlos. Es una dicha que, por la gracia de Dios, Jesús todavía sea “amigo de pecadores” (Mateo 11:19).
En la Biblia, los amigos de Dios fueron sinceros con respecto a sus sentimientos, se quejaban y discutían con él, ponían sus decisiones en tela de juicio y hasta lo acusaban. Esta franqueza no parecía molestarle a Dios; es más, la estimuló.
Dios permitió que Abraham pusiera en tela de juicio y cuestionara la destrucción de la ciudad de Sodoma insistió con Dios para que no destruyera la ciudad, negoció con él, intercediendo por si hubiera por lo menos cincuenta justos hasta conseguir apenas diez.
Dios escucho pacientemente las acusaciones de David, que se quejaba de la injusticia, la traición y el abandono. El no mató a Jeremías cuando éste dijo que Dios le había hecho trampa.
Job pudo dar rienda suelta a su amargura durante el calvario que pasó y, al final, Dios mismo lo defendió por ser sincero y amonestó a sus amigos por su falta de autenticidad. Dios les dijo que “a diferencia de su amigo Job, lo dicho por ustedes y lo que han dicho sobre mí no es verdad…- Mi amigo Job ahora orará por ustedes y yo aceptaré su oración” (Job 42:7)
Dios puede tolerar tu sinceridad franca e intensiva ya que la amistad auténtica se construye con base de revelaciones. Lo que puede parecer un atrevimiento, para Dios es autenticidad. Si quieres ser amigo de Dios, debes ser sincero con él, comunicarle lo que de verdad sientes, no lo que piensas que deberías sentir o decir.
Es posible que necesites confesar una rabia oculta o algún resentimiento contra Dios en ciertas partes de tu vida donde sientes que Dios no te trató con justicia o que te decepcionó. Hasta que maduremos lo suficiente como para entender que Dios usa todo para bien de nuestra vida, estaremos resentidos con él por simplezas como la apariencia física, nuestro trasfondo y formación, oraciones sin respuesta, penas del pasado y otras cosas que cambiaríamos si fuéramos Dios. La gente suele echarle la culpa a él por el dolor que otros les han provocado.
El resentimiento es el mayor impedimento para amistarse con Dios: ¿Por qué querría ser amigo de Dios si permitió esto? El antídoto es darse cuenta de que Dios actúa defendiendo nuestros intereses, incluso cuando nos resulta doloroso y no podemos entenderlo. Pero expresar nuestro resentimiento y revelar nuestros sentimientos es el primer paso para la recuperación. Como lo hicieron tantas personas en la Biblia, cuéntale a Dios exactamente como te sientes.
Dios dejó sus instrucciones respecto a la sinceridad sin tapujos en el libro de los Salmos; un manual de adoración lleno de protestas y desvaríos, dudas, temores, resentimientos y sentidas pasiones, combinadas con gratitud, alabanza y afirmaciones de fe. En ese libro se han catalogado todas las emociones. Cuando leas las emotivas confesiones de David y de otros, entenderás que así es como Dios quiere que lo adores; sin ocultar ningún resentimiento. Podemos orar como el Salmista “En su presencia expongo mi queja, en su presencia doy a conocer mi angustia cuando me encuentro totalmente deprimido…” Salmos 142:2-3 (DHH). Expresar nuestras dudas suele ser el primer paso hacia el siguiente nivel de intimidad con Dios:
Debo obedecer a Dios en fe: Siempre que confiemos en la sabiduría divina y hagamos todo lo que nos manda, aunque no lo entendamos, estaremos afianzando la amistad con Dios. Usualmente no pensamos en la obediencia como una característica de la amistad; la reservamos para las relaciones con los padres o con el jefe o con alguien en autoridad, pero no con un amigo. Sin embargo Jesús dejó bien en claro que la obediencia es una condición para la intimidad con Dios. Él dijo: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo os mando” Juan 14:14 (DHH) Somos amigos de Dios pero no somos iguales. El es nuestro líder cariñoso, y nosotros lo seguimos.
Obedecemos a Dios no por obligación, temor o compulsión, sino porque lo amamos y confiamos en que sabe lo que es mejor para nosotros. Queremos seguir a Cristo porque estamos agradecidos por todo lo que ha hecho por nosotros y cuanto más de cerca lo sigamos, más estrecha será nuestra amistad.
Los no creyentes piensan que los cristianos obedecen por obligación, porque se sienten culpables o por temor al castigo, pero es todo lo contrario. Obedecemos por amor, porque nos ha perdonado y liberado, y ¡nuestra obediencia nos llena de gozo! Jesús dijo:””Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa” Juan 15:9-11.
Jesús simplemente espera que hagamos lo mismo que él hizo con el Padre. Esa relación es el modelo para establecer nuestra amistad con él. Jesús hizo todo lo que el Padre le pidió que hiciera, y lo hizo por amor.
La verdadera amistad no es pasiva sino activa. Cuando Jesús nos pide que amemos a los demás, que ayudemos a los necesitados, compartamos nuestros recursos, tengamos una vida limpia, estemos dispuestos a perdonar y a traer a otros a él, el amor nos impulsa a obedecerlo al instante. Podemos alegrar a Dios con actos sencillos como decir la verdad, ser generosos y animar a los demás. La Biblia dice: “¿Qué le agrada más al Señor; que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio” 1° Samuel 15:22 (NVI).
Jesús comenzó su ministerio público a la edad de treinta años, cuando Juan lo bautizó. Dios dijo: “Este es mi Hijo amado; estoy complacido con él” ¿Qué hizo Jesús durante treinta años que agradaba tanto a Dios? La Biblia no nos dice nada respecto a esos años ocultos, a excepción de una frase aislada en Lucas 2:51 “Regresó a Nazaret con ellos y vivió obedientemente con ellos” Treinta años de vivir agradando a Dios se resumen en dos palabras. “Vivió obedientemente”.
Debo valorar lo que Dios valora. Esto lo que hacen los amigos: se interesan en lo que la otra persona considera importante. Mientras más amigo seas de Dios, más te importará lo que a él le importa, más nos afligirá lo que a él le aflige, y más nos alegraremos con lo que a él le agrada.
¿Qué es lo que más le importa a Dios? La redención de su pueblo. ¡Quiere hallar a todos sus hijos que se han perdido! Jesús vino al mundo por ese motivo principal. El hecho más preciado para Dios es la muerte de su Hijo. Lo segundo más valioso es cuando sus hijos comparten esa noticia con otros. Si somos amigos de Dios, nos deben importar todas las personas a nuestro alrededor porque también preocupan a Dios. Los amigos de Dios les hablan a sus amigos acerca de Dios.
• Debo desear la amistad con Dios más que nada. Los Salmos están repletos de ejemplos de este anhelo. David deseaba con pasión conocer a Dios por encima de todo; usó palabras como: anhelo, ansia, sed, hambre. Anhelaba a Dios. Dijo: “Solo una cosa he pedido al Señor, solo una cosa deseo; estar en el Templo del Señor todos los días de mi vida, para adorarlo en su templo y contemplar su hermosura” Salmos 27:4 (DHH). En otro salmo dijo: “Tu amor es mejor que la vida” Salmos 63:3 (NVI)
Pablo fue otro hombre entusiasmado por su amistad con Dios. No había nada más importante: era prioritaria, el foco único y la meta principal de su vida. Dios usó a Pablo de manera tan grande justamente por esa razón. Una versión amplificada de la Biblia expresa cabalmente la intensidad de la pasión que Pablo sentía: “Mi firme propósito es conocerlo mejor para poder conocerlo más a fondo y más íntimamente, sintiendo, percibiendo y entendiendo las maravillas de su Persona con mayor intensidad y más claridad” (Filipenses 3:10).
Lo cierto es que estás tan cerca de Dios como tú lo deseas. La amistad íntima con Dios es una opción, no es casualidad. Debes tener intención de buscarla. ¿Realmente la quieres? ¿Más que a cualquier otra cosa? ¿Cuánto vale para ti? ¿Vale la pena que dejes otras cosas para conseguirla? ¿Merece el esfuerzo que tendrás que hacer para desarrollar los hábitos y destrezas necesarios?
Quizás en el pasado te haya apasionado pero has perdido ese fervor. Era el problema que tenían los cristianos de Efeso: habían dejado su primer amor. Hacían lo correcto, pero por obligación y no por amor. Si sólo has estado cumpliendo con gestos espirituales, no deberías sorprenderte si Dios permite el dolor en tu vida.
La aflicción es como el combustible de la pasión: refuerza la energía intensa, que normalmente no tenemos pero que necesitamos para realizar los cambios. C.S.Lewis dijo: “El dolor es el altavoz de Dios”. Nuestros problemas no son un castigo; son los despertadores que usa un Dios cariñoso, él no está enojado con nosotros; él está apasionado con nosotros, y hará lo que sea necesario para que volvamos a tener comunión con él. Pero hay una manera más fácil para re encender tu entusiasmo por Dios; comienza pidiéndole esta pasión, y pídela hasta conseguirla. Haz esta oración durante el día: “Amado Jesús: “lo que más quiero, es conocerte íntimamente” Dios les dijo a los cautivos en Babilonia: “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” Jeremías 29:13.

TU RELACIÓN MÁS IMPORTANTE
No hay nada, absolutamente nada más importante, que cultivar la amistad con Dios. Es una relación que durará para siempre. Pablo le dijo a Timoteo: “Algunos de estos individuos se han apartado de lo que es más importante en la vida; conocer a Dios” Timoteo 6:21 (BAD).
¿Te estás perdiendo lo más importante de la vida? Puedes hacer algo al respecto ahora mismo. Recuerda, es tu decisión. Estarás tan cerca de Dios como lo quieras.
Pregunta Final.
• ¿Qué decisiones tomaré hoy para acercarme a Dios?

jueves, 20 de octubre de 2011

Evolucionando como "Hijos"

(by Martín Salazar)

Según Gen 13:16 y Gen 22:17, hay 3 tipos de hijos de Abraham: Polvo - Arena - Estrella.
Podemos relacionar esto con: AtrioLugar Santo – Lugar Santísimo. Quiere decir que como hijos tenemos que evolucionar. Hay 'hijos tipo polvo', son hijos de Dios pero que se quedaron en el nivel inicial. Sólo están en el Atrio -puertas-, no se deciden a ir más allá en su relación con Cristo.

(Algo interesante: Gen 3:14 dice que la serpiente comerá polvo. -O sea, el alimento preferido de “la serpiente” son los ‘creyentes polvo’. ¡se los come! ¡¡atención con esto!!).

Otra cosa para subrayar: Dice el Salmo 30:9 ¿Te alabará el polvo? (creyentes que se quedan ahí, en ese primer nivel, no desarrollan la alabanza, no crecen en su adoración y comunión con Dios ).

Tenemos que evolucionar como Hijos de Dios. Los hijos tipo arena avanzaron un poco más que los anteriores. Ellos llegan hasta el Lugar Santo. Los hijos tipo estrella son los que evolucionaron, se determinaron a crecer en todo (Ef 4:15). Ellos llegan hasta el Lugar Santísimo. La evolución en nuestro caminar con Dios nos lleva de ser sólo involucrados a ser Comprometidos. ¿Eres un cristiano comprometido?
(Algunos, ante un desafío o un proyecto de la obra de Dios, se acercan al pastor y le dicen “Dele pastor, meta no más, vamos adelante!!!” Pero después que el pastor se metió en la cuestión lo dejan sólo. Sobran los involucrados; pero escasean los comprometidos).

APOC 17:14 habla de: Llamados, Escogidos y Fieles.
(Interesante que otra vez marca 3 niveles)
En esta cita de Apocalipsis se hace referencia al retorno epifánico de Cristo a la tierra. Él volverá en Victoria, pero no lo hará sólo; aquí dice: “y los que están con Él”. Quiere decir que los que retornan con Él son los que antes se fueron con Él (Arrebatamiento). O sea, que los que se van con Cristo en el arrebatamiento son los que evolucionaron en los tres niveles (llamados – escogidos – fieles).
Si queremos ser una iglesia preparada para irse con Cristo tenemos que llegar a ser de la categoría de Los FIELES. Llamados, Escogidos y Fieles.

Siguiendo con lo que veníamos aprendiendo podemos advertir lo siguiente:
Polvo = (llamados), Arena = (escogidos), Estrellas = (fieles).
Recordemos que La Biblia dice muchos son los llamados y pocos los escogidos.
Lo podríamos poner así:
Llamados (muchos). Escogidos (pocos) Fieles (menos todavía).
Como que este evolucionar fuera una especie de embudo. El filtro se va poniendo más exigente, el camino se va haciendo cada vez más estrecho (esto coincide con Mat 7:14).
Pero entonces comencemos desde el principio: ¿Estás cumpliendo con tu llamado? ¿Para qué te llamaron?

CONTINUARÁ…

Fue una Celebración ¡INOLVIDABLE!





El pasado 10 de Octubre vivimos una verdadera ¡Fiesta Espiritual! Nuestro pastor Martín Salazar junto a toda la familia pastoral Salazar recibieron al Apóstol Sergio Enriquez en una celabración apostólica-profética que marcó nuestros corazones. ¡Gracias, Señor!





lunes, 19 de septiembre de 2011

GRAN CELEBRACIÓN el Lunes 10 de Octubre



Para el Feriado del Lunes 10 de Octubre, Iglesia de Don Torcuato MCN; y Martín Salazar

invitan:
JORNADA para PASTORES & LÍDERES (desde 14 hs)
Celebración, Concierto & SANTA CENA Unida (19:30 hs)
En el TEATRO HINDÚ CLUB, Don Torcuato.

Con la visita internacional de:
APÓSTOL SERGIO ENRIQUEZ
¡¡¡ I-M-P-E-R-D-I-B-L-E !!!




miércoles, 14 de septiembre de 2011

HAGÁMONOS LOS MEJORES AMIGOS DE DIOS.

Romanos 5:10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Salmos 25:14 El Señor brinda su amistad a quienes lo honran, y les da a conocer su pacto. (BAD)


Introducción.
Dios quiere ser tu amigo. Nuestra relación con Dios tiene diferentes aspectos. Dios es el Creador y el Hacedor, el Señor y el Maestro, Juez, Redentor, Padre, Salvador y mucho más. Pero la verdad más impactante es que el Dios Todo Poderoso ¡anhela ser nuestro Amigo!!!
En el jardín del Edén vemos la relación ideal de Dios con nosotros; Adán y Eva disfrutaban una amistad íntima con Él. No había rituales ni ceremonias, ni religión; simplemente una relación sencilla y cariñosa entre Dios y las personas que había creado. Sin los estorbos de la culpa, el temor, Adán y Eva se deleitaban en Dios, y Él en ellos.
Dios nos creo para vivir continuamente en su presencia; pero después de la caída esa relación ideal se estropeó.
Sólo unas pocas personas en el Antiguo Testamento tuvieron el privilegio de la amistad divina: A Moisés y Abraham se les llamó “amigos de Dios”. De David se nos dice que para Dios era “un hombre conforme a (su) corazón”, y Job, Enoc y Noé tenían una amistad íntima con Dios. Pero en el Antiguo Testamento, el temor de Dios predomina más que la amistad. Jesús cambió esa situación. Al pagar nuestros pecados en la cruz, el velo del templo –que simboliza nuestra separación de Dios- se rasgó de arriba a abajo, como señal de que el acceso directo a Dios estaba nuevamente abierto.
A diferencia de los sacerdotes que debían prepararse durante horas antes de reunirse con Él, nosotros ahora podemos acercarnos a Dios en cualquier momento. La Biblia dice que “ahora tenemos la maravillosa alegría del Señor en nuestras vidas, gracias a que Cristo murió por nuestros pecados y nos hizo amigos”.
La amistad con Dios solo es posible por su Gracia y el sacrificio de Jesús: “Dios nos reconcilio, por medio de Cristo nos transformó de enemigos en amigos”. Dios nos invita a disfrutar su amistad y comunión con las tres personas de la Trinidad: nuestro Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Jesús dijo en Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

La palabra amigo en este versículo no se refiere a un conocido ocasional sino a una relación estrecha y de confianza. El mismo término se usa para referirse al padrino del novio en la boda y al círculo de amigos más íntimo y personas de confianza del rey. En las cortes reales, los siervo deben mantener cierta distancia prudente del rey, pero sus amigos íntimos disfrutan de un contacto estrecho, así como de acceso directo al rey, y de información confidencial.
Es difícil comprender por qué Dios quiere ser mi amigo íntimo, pero la Biblia declara que: “Dios es apasionado con respecto a su relación con nosotros”.
Dios tiene el anhelo intenso de que lo conozcamos íntimamente. En efecto, planificó el universo y estructuró la historia incluyendo los detalles de nuestra vida, para que pudiésemos ser sus amigos. La Escritura afirma: “De un solo hombre hizo todas las naciones para que habitaran toda la tierra; y determinó los periodos de su historia y las fronteras de sus territorios. Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren”. Conocer y amar a Dios es nuestro gran privilegio; ser conocido y amado por él es Su mayor placer. Él dice que: “si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor… pues es lo que a mí me agrada”.
Es difícil imaginar cómo es posible una amistad íntima entre un Dios perfecto, invisible y omnipotente y el ser humano finito y pecador. Sería más fácil de entender una relación entre el amo y el siervo, o entre el Creador y lo creado, incluso entre el Padre y el hijo.

COMO LLEGAR A SER EL MEJOR AMIGO DE DIOS
Mediante la conversación constante. No será posible desarrollar una relación estrecha con Dios si solo asistimos a la iglesia una vez a la semana ni tampoco si sólo tenemos un rato a solas con Dios. La amistad con Dios se cultiva cuando compartimos todas nuestras vivencias con Él. Por supuesto que es importante establecer el hábito del devocional diario con Dios, pero Él quiere ser más que una cita en nuestra agenda. Quiere ser incluido en cada actividad en cada conversación, en cada problema y hasta en cada uno de nuestros pensamientos. Es posible mantener una conversación continua con Él y “a la espera de su respuesta” durante todo el día comentándole lo que estamos haciendo o pensando en ese momento. “Oren sin cesar” (1Tesalonisenses 5:17 “Orad sin cesar”.) implica conversar con Dios mientras realizamos las compras, conducimos el automóvil, trabajamos o desarrollamos cualquier otra tarea cotidiana.
Existe el concepto erróneo de que “pasar tiempo con Dios” significa estar a solas con Él. Por supuesto, conforme al modelo de Jesús, necesitamos pasar tiempo a solas con Dios, pero eso representa apenas una fracción del tiempo que estamos despiertos. Todo lo que hacemos puede ser “tiempo que pasamos con Dios” si lo invitamos a acompañarnos y somos consientes de su presencia.
“La clave de la amistad con Dios, no es cambiar lo que uno hace sino cambiar la actitud de uno al hacerlo. Lo que normalmente haces para ti, comienzas a hacerlo para Dios; ya se trate de comer, bañarse, trabajar, descansar o sacar la basura”. En la actualidad a veces sentimos que tenemos que “distanciarnos” de nuestra rutina diaria para poder adorar a Dios, pero eso se debe a que no hemos aprendido a practicar su presencia todo el tiempo.
Ese es el ideal de Dios. En el Edén., la adoración no era un acontecimiento al que había que asistir sino que era una actitud ininterrumpida; Adán y Eva estaban en comunión constante con Dios. Cómo Él está con nosotros todo el tiempo, no hay un lugar donde puedas estar más cerca de Dios que donde te encuentras ahora mismo. La Biblia dice que Él gobierna sobre todos; “está sobre todos y por medio de todos en todos”.
Una idea útil es pronunciar oraciones más cortas y conversacionales continuamente durante el día, en vez de establecer sesiones largas y oraciones complejas. Para mantener la concentración y evitar la distracción, -sugiero que no usen muchas palabras cuando oren, porque los discurso largos son propicios para distracción- Que las oraciones sean sencillas.
Practicar la presencia de Dios es una destreza, un hábito que se puede desarrollar. Así como los músicos practican escalas todos los días para tocar melodías hermosas con desenvoltura, debes obligarte a pensar en Dios varias veces al día. Debes entrenar tu mente para recordar a Dios. Al principio necesitaras crear notas para traer regularmente a la memoria la conciencia de que Dios está a tu lado en ese instante. Comienza colocando notas visuales a tu alrededor. Podrías escribir un papel así: “Dios está conmigo y de mi lado ¡en este mismo instante!” .



O busca la forma de alertarte a entender y grabar esta verdad. Algunas veces sentirás la presencia de Dios; otras no. Si buscas experimentar la presencia de Dios en todo esto, no has entendido nada. No alabamos a Dios para sentirnos bien, sino para hacer el bien. Nuestra meta no es tener una sensación sino una conciencia continua de la realidad de que Dios está siempre presente. Ese es el estilo de vida de adoración.

Mediante la meditación continua. La segunda manera de consolidar una amistad es pensar en Su Palabra durante el día. Eso se llama meditación, y la Biblia repetidas veces nos exhorta a meditar en quien es Dios, lo que ha hecho y lo que ha dicho.
Es imposible ser amigos de Dios si no sabemos lo que dice. No podemos amar a Dios si no lo conocemos, y no podemos conocerlo si no conocemos su Palabra. Ella dice que Dios “se revelaba a Samuel y le comunicaba su palabra”.
Si bien no podemos pasarnos 24 horas estudiando la Biblia, podemos pensar en ella durante el día, recordando versículos que hemos leído o memorizado, reflexionando en ellos.
Meditar es simplemente pensar con concentración; algo que cualquiera puede aprender y usar en cualquier lado. Cuando le damos vuelta en la cabeza a un problema, decimos que tenemos una preocupación. Cuando piensas en la Palabra de Dios y le das vuelta en tu cabeza, llamamos a eso meditación. Si sabes cómo preocuparte, ¡ya sabes cómo meditar! En vez de pensar con insistencia en tus problemas, necesitas vincular la atención en tus problemas con versículos bibícos. Cuanto más medites en la Palabra de Dios, tendrás menos de que preocuparte.
Dios consideraba a Job y a David sus amigos porque valoraban su Palabra por encima de todas las demás cosas, y pensaban en ella continuamente en el transcurso del día.
Job admitió: “Del mandamiento de sus labios no me he apartado, he atesorado las palabras de su boca”
Job 23:12 Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida.

David dijo: “La enseñanza del Señor es perfecta, porque da nueva vida… Los preceptos del Señor… traen alegría al corazón, y constantemente están en mis pensamientos, no puedo dejar de pensar en ellas

Sal 19:7 La enseñanza del Señor es perfecta, porque da nueva vida. El mandato del Señor es fiel, porque hace sabio al hombre sencillo. 8 Los preceptos del Señor son justos, porque traen alegría al corazón. El mandamiento del Señor es puro y llena los ojos de luz.[e] 9 El temor del Señor es limpio y permanece para siempre. Los decretos del Señor son verdaderos, todos ellos son justos,[f] 10 ¡son de más valor que el oro fino,[g]más dulces que la miel del panal![h] 11 Son también advertencias a este siervo tuyo, y le es provechoso obedecerlas.

Los amigos comparten sus secretos, y Dios compartirá sus secretos contigo si desarrollas el hábito de reflexionar en su Palabra durante el día. Al leer la Biblia y escuchar un sermón o una grabación, no olvides lo que escuchaste cuando te vayas. Desarrolla la práctica de repasar la verdad en tu mente, reflexiona sobre lo que has leído o escuchado, dale vuelta en la cabeza. Cuanto más tiempo dediques a repasar lo que Dios dijo, más entenderás los “secretos” de esta vida que pasan inadvertidos para muchas personas. La Biblia afirma:


“Ser amigos de Dios es privilegio de quienes lo reverencian; solo con ellos comparte los secretos de sus promesas” Salmos 25:14
Salmos 25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. (RV60)