lunes, 13 de junio de 2011

COMO CRECEMOS

Efesios 4:14-15 “14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”, “15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”.


Dios quiere que crezcas. La meta de nuestro Padre celestial es que maduremos y desarrollemos las características de Jesucristo. Lamentablemente, millones de cristianos envejecen pero nunca maduran. Están atascados en una infancia espiritual perpetua, permanecen en pañales y escarpines porque nunca tuvieron la intención de crecer.


El crecimiento espiritual no es automático. Requiere compromiso intencional. Debes desear crecer, decidir crecer, hacer un esfuerzo por crecer y persistir en el crecimiento. El discipulado, el proceso de convertirnos más semejantes a Cristo, siempre empieza con una decisión. Jesús nos llama y nosotros respondemos:


Mateo 9:9 “Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió”.


Cuando los primeros discípulos decidieron seguir a Jesús, no entendieron todo el alcance de su decisión. Simplemente respondieron a la invitación del Maestro. Eso es lo único que se necesita para empezar: decidir convertirse en un discípulo.

Nada le da más forma a tu vida que los compromisos que asumas. Ellos pueden servir para tu desarrollo o destrucción, pero en ambos casos te definirán. Dime con qué estás comprometido, y te diré lo que serás en veinte años. Llegamos a ser lo que nos comprometemos a ser.
Llegado ese momento de compromiso, la mayoría de las personas pierden el propósito de Dios para sus vidas. Muchas temen comprometerse con algo o simplemente vagan sin rumbo por la vida. Otras, sin mucho entusiasmo se comprometen con valores incompatibles y acaban en la frustración y la mediocridad. Otras asumen un compromiso total con metas mundanas, tales como llegar a ser ricas o famosas, sólo para terminar defraudadas y amargadas.
Como todo lo que se elige hacer tiene consecuencias eternas, será mejor que elijas con sabiduría. Pedro advierte:


2°Pedro 3:11-12 “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir!,12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios…”


El papel de Dios y el tuyo. Ser semejante a Cristo es el resultado de que tomes las mismas decisiones que él y depender de su Espíritu para ayudarte a cumplir con tus decisiones. En cuanto decidas con seriedad llegar a ser semejante a Cristo, deberás empezar a actuar de una manera nueva. Tendrás que abandonar algunas rutinas viejas, desarrollar hábitos nuevos y cambiar intencionalmente tu manera de pensar. Podrás estar seguro de que el Espíritu Santo te ayudará con tales cambios.


La Biblia dice: Filipenses 2:12-13 “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, 13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.


Este versículo muestra las dos partes del crecimiento espiritual: y
• El ocuparse es nuestra responsabilidad.
• Y el producir es el papel que desempeña Dios.


El crecimiento espiritual es un esfuerzo de colaboración entre nosotros y el Espíritu Santo. El Espíritu Santo de Dios trabaja con y en nosotros. (No solamente con nosotros, sino también en nosotros).

Este versículo, escrito para los creyentes, no se refiere a cómo ser salvos sino a como crecer. No dice trabajen u ocúpense para su salvación, porque no se puede agregar nada a lo que Jesús ya hizo. Durante un entrenamiento físico trabajamos realizando ejercicios físicos para desarrollar el cuerpo, no para conseguir el cuerpo.


Cambia tu piloto automático. Para cambiar tu vida debes cambiar tu manera de pensar. Detrás de todo lo que haces hay pensamientos. Toda conducta es motivada por una creencia y toda acción es incitada por una actitud. Dios reveló esto miles de años antes de que los psicólogos lo entendieran: “Tengan cuidado de cómo piensan; la vida es modelada por sus pensamientos” dice:
Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. Proverbios 23:7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él…”


Cuando dices: me obligaré a comer menos… haré ejercicios… dejaré de ser desorganizado y de ser impuntual estas tratando de cambiar tu vida a fuerza de voluntad. Y si tu fuerza de voluntad puede producir un cambio a corto plazo, pero crea una tensión interior constante porque no has tratado la causa desde su raíz. El cambio no se siente como algo natural, así que finalmente te rendirás, abandonarás la dieta, y dejarás de hacer ejercicios. Rápidamente volverás a tus viejos patrones.


Hay una mejor y más fácil manera. Cambia el piloto automático: tu manera de pensar. La Biblia dice: Dejen que Dios los transforme en una nueva persona, cambiando su manera de pensar. El cambio siempre comienza en la mente.


La manera en que pienses determinará cómo te sientes, y cómo te sientes influirá en cómo actúas. Pablo dijo: “Debe haber una renovación espiritual de sus pensamientos y actitudes”.
Dice: Efesios 4:22-24 “22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.


Para ser como Cristo debes desarrollar en ti su mente. El Nuevo testamento llama a este cambio mental arrepentimiento, que en griego literalmente significa cambiar tu mentalidad. Te arrepientes siempre que cambias tu manera de pensar y adoptas la manera de pensar de Dios: con respecto a ti mismo, al pecado, a Dios, a otras personas, a la vida, al futuro, y a todo lo demás. Asumes la actitud de Cristo y su perspectiva.


Se nos manda que pensemos “del mismo modo en que pensaba Jesús”, dice: Filipenses 2:5 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”.
Este mandamiento tiene dos facetas.
o La primera faceta de este cambio mental consiste en dejar los pensamientos inmaduros, que son egoístas.

La Biblia dice: en 1°Corintios 14:20 “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar”.
Los niños son por naturaleza completamente egoístas. Sólo piensan en sí mismos y en sus propias necesidades. Son incapaces de dar, sólo pueden recibir. Tienen una manera de pensar inmadura.


La Biblia dice que esta manera egoísta de pensar es el origen de conductas pecaminosas: “Los que viven siguiendo sus egos sólo piensan en las cosas que su ego pecaminoso desea” en Romanos 8:5 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu”.

• La segunda faceta para pensar como Jesús consiste en que empieces a meditar con madurez, enfocándose en otros, no en ti mismo. En su gran capítulo sobre el amor verdadero, Pablo concluyo que pensar en los demás era la señal de madurez:
1Corintios 13:11 “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño”

En la actualidad, muchos suponen que la madurez espiritual se mide por la cantidad de información bíblica y doctrina que uno sepa. Si bien el conocimiento es una medida de la madurez, no es todo lo que se necesita. La vida cristiana es mucho más que credos y convicciones, incluye conducta y carácter. Nuestros hechos deben ser congruentes con nuestros credos, y nuestras creencias deben ser respaldadas con una conducta semejante a la de Cristo.


El cristianismo no es una religión, ni una filosofía, sino una relación y un estilo de vida. El centro de ese estilo de vida es pensar en los demás, como lo hizo Jesús, en lugar de pensar en nosotros mismos. La Biblia dice: Romanos 15:2-3 “Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. 3 Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo…”


Afortunadamente tenemos ayuda: “Dios nos ha dado su Espíritu. Por eso nosotros no pensamos igual que las personas de este mundo”
Dice: 1°Corintios 2:12 “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.




martes, 7 de junio de 2011

21 IMPACTOS DE ORACIÓN

(Convocatoria de nuestros pastores).

¡Estamos en un avivamiento progresivo! Este es el momento de:

Comenzar un movimiento vivo de oración:

Todos los creyentes fieles de la familia de MCN estaremos orando por un nuevo Mover del Espíritu que haga vibrar a la Iglesia de Cristo, que despierte a los valientes, levante a los caídos, haga retroceder las fuerzas del mal en nuestra ciudad y desate un fluir de salvación y milagros.
Necesitamos gente comprometida con La Oración. ¡Iglesia: hay que orar!

Joel 2:23,24 “Alegraos, hijos de Sión, regocijaos en el Señor vuestro Dios, que a su tiempo os dará las lluvias de otoño. Os enviará la lluvia, la de otoño y la de primavera, como en tiempos pasados. Las eras se llenarán de grano; los lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite”.

Estas “lluvias de Dios” vendrán si empezamos a clamar (Jer 33:3) y, unidos, en armonía, en un mismo sentir (Mat 18:18,19), intercedemos por la región donde Dios nos puso. Por lo tanto...

Iniciamos: 21 IMPACTOS DE ORACIÓN.

- Dos impactos de oración x semana: (todos los Miércoles 20 hs y Domingos 19 hs).
- Desde el miércoles 1 de junio hasta miércoles 10 de agosto.
(Dentro de este período se harán también actividades de “ayuno y oración”, “Adoración 24 hs” y “Oración en las calles”).

Animo a los que reciben esto: hagan también actividades de oración en sus iglesias y ministerios (los que lo están sintiendo en su espíritu), vayan y lleven esta iniciativa; compartan este mismo sentir y este fuego a los hermanos de pueblos y ciudades donde puedas llegar. Encendamos el Fuego de Dios. ¡Oremos y Clamemos como nunca lo hicimos hasta ahora!

Te animo pastor, líder, ministro, que puedas realizar actividades de oración en este tiempo. También promover jornadas gloriosas de adoración. Clamen. Alaben. Busquen al Señor y dejemos que el Espíritu Santo haga el resto…

Al intensificar la oración y espiritualizar el ambiente, nuestra gente tendrá una “nueva vida”, “nuevos intereses”, “nuevos anhelos”, “nuevas familias”, “nueva unción”… ¡una Nueva Historia!

Dios nos está pidiendo a sus siervos (a los que -aun con pocas fuerzas- se mantienen fieles), que hoy más que nunca le creamos que estamos a un paso de VER Su Gloria.
¡Vamos! El momento del cumplimiento de tantas promesas para vos, tu ministerio y tu país, está llegando AHORA. Empecemos a levantarnos y a animarnos unos a otros.

Establecer Su Reino es el tema de nuestras vidas. Todos -por el Espíritu- con un mismo sentir, vamos a ser vestidos con un poder y unción especial de Dios para este tiempo final! Tendremos el PODER DEL DIOS VIVIENTE sobre una Iglesia que ora!
Seamos precursores. Vayamos adelante en el nombre del Señor de señores.

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Se convoca a toda la gente de "Iglesia de Don Torcuato":
Miércoles 20 hs (al inicio de Altar Familiar).
Domingos 19 hs (media hora antes de comenzar Celebración).
En nuestra Base Ministerial:
Camacuá y Blandengues. A 3 c de Panamericana y ruta 202, Don Torcuato.
(Si no eres de la congregación pero quieres venir a orar, te esperamos gustosamente).

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MARTÍN SALAZAR & ANDY D' SALAZAR
(Pastores Generales).
Iglesia de Don Torcuato MCN
http://www.mcnargentina.com.ar/

domingo, 5 de junio de 2011

CREADO PARA SER COMO CRISTO

Romanos 8:29 “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos“

Fuiste creado para ser como Cristo. Desde el comienzo, el plan de Dios fue crearnos a semejanza de su Hijo Jesús. Este es nuestro destino y propósito de nuestra vida. Dios anunció su intención en la creación: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”. Génesis 1:26

En toda la creación, solo los seres humanos fuimos hechos a la imagen de Dios. Este es un gran privilegio y nos dignifica. La Biblia dice que todas las personas, no sólo creyentes, poseen una parte de la imagen de Dios.

Salmos 139:13-16 13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. 15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. 16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

Pero esta imagen está incompleta, el pecado la dañó y distorsionó. Por lo tanto, Dios envió a Jesús con la misión de restaurar la imagen completa que perdimos.
¿A qué se parece la imagen y semejanza completa de Dios? ¡Se parece a Jesucristo! La Biblia dice que Jesús es la exacta semejanza de Dios es la imagen visible de Dios invisible y es la fiel imagen de lo que él es.


2°Corintios 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
Colosenses 1:15 Él (Cristo) es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.


A menudo la gente cita la frase “de tal palo, tal astilla” para referirse al parecido familiar. Dios quiere que también sus hijos lleven su imagen y semejanza. Su Palabra dice que fuimos creados para ser como Dios, verdaderamente justos y santos (Efesios 4:24). Aunque, nunca llegarás a ser Dios ni un dios. Esa mentira orgullosa es la tentación más antigua de Satanás. Satanás les prometió a Adán y a Eva que si seguían su consejo, serían como dioses. Muchas religiones y la filosofía de la Nueva Era aún difunden esta mentira antigua de que somos divinos o que podemos llegar a ser dioses.

Manifestamos este deseo cada vez que intentamos controlar nuestras circunstancias, nuestro futuro y a las personas que nos rodean. Pero como criaturas, nunca seremos el Creador. Dios no quiere que llegues a ser un dios; él quiere que seas piadoso; que tomes los valores, las actitudes y el carácter propio de él. La Biblia dice que adoptemos una manera enteramente nueva de vivir, una vida moldeada por Dios, una vida que, renovada desde adentro, forme parte de su conducta mientras Dios reproduce con toda precisión su carácter en ustedes (Efesios 4:22).

La meta final de Dios para tu vida sobre la tierra no es la comodidad, sino el desarrollo de tu carácter. Él quiere que crezcas espiritualmente y llegues a ser como Cristo. Esto no quiere decir que ´pierdas tu personalidad o que llegues a ser un clon sin inteligencia. Ser semejante a Cristo significa la transformación de tu carácter, no de tu personalidad. Dios quiere que desarrolles la clase de carácter que Jesús describe en la bienaventuranzas (Mateo 5:1-12), Cuando se refiere al fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23), en el gran capítulo de Pablo sobre el amor (1° Corintios 13), y en lista de Pedro de las características de una vida provechosa y productiva (2° Pedro 1:5-8). Cada vez que olvidamos que ese carácter es uno de los propósitos de Dios para nuestra vida, nuestras circunstancias nos hacen sentir frustrados. Nos preguntamos: ¿Por qué me sucede esto a mí? ¿Por qué estoy pasando por tantas dificultades? ¡Una respuesta es que la vida está hecha para ser difícil! Es lo que nos permite crecer. Recuerda que ¡la tierra no es el cielo!


Muchos cristianos interpretan mal la promesa de Jesús en (Juan 10:10 “… yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.), como si eso quisiera decir una salud perfecta, un estilo de vida rodeado de comodidades, felicidad permanente, la plena realización de los sueños, y el alivio instantáneo de los problemas mediante la fe y la oración. En pocas palabras, esperan que la vida cristiana sea fácil. Esperan el cielo aquí en la tierra. Existes para los propósitos de Dios, no a la inversa. ¿Por qué habría de proporcionarte Dios el cielo en la tierra cuando él ha hecho planes para darte algo mayor en la eternidad? Dios nos da nuestro tiempo sobre la tierra para edificar y fortalecer nuestro carácter para el cielo.

EL TRABAJO DEL ESPÍRITU DE DIOS EN TU VIDA.
La función del Espíritu Santo es producir el carácter de Cristo en ti. La Biblia afirma: mientras el Espíritu del Señor obra dentro de nosotros llegamos a ser cada vez más como él y reflejamos su gloria más aún (2°Corintios 3:18). Este proceso de transformarnos para ser más como Jesús se llama santificación, y un propósito de tu vida sobre la tierra.
No puedes reproducir el carácter de Jesús si dependes de tu propia fuerza. Sólo el Espíritu Santo tiene poder para hacer los cambios que Dios quiere efectuar en nuestras vidas. La Escritura dice que Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer, para que se cumpla su buena voluntad.(Filipenses 2:13).


Debemos cooperar con el trabajo del Espíritu Santo. A lo largo de la Biblia vemos expresada una verdad importante: El Espíritu Santo libera su poder en el momento en que das un paso de fe. Cuando Josué se enfrentó con una barrera infranqueable, las aguas desbordadas del río Jordán sólo retrocedieron después de que, en obediencia y fe, los líderes entraran en la impetuosa corriente. (Josué 3:13-17).


La obediencia libera el poder de Dios.

Dios espera que actúes primero. No esperes hasta que te sientas poderoso o seguro. Sigue adelante pese a tu debilidad, haciendo lo correcto a pesar de tus temores y sentimientos. Así es como cooperas con el Espíritu Santo, y es como se desarrolla tu carácter.

La Biblia compara el crecimiento espiritual con una semilla, un edificio o un niño en crecimiento. Cada metáfora requiere una participación activa: las semillas deben ser plantadas y cultivadas, los edificios deben ser construidos –no surgen de la nada- y los niños deben comer y hacer ejercicio para crecer.

Aunque el esfuerzo no tiene nada que ver con nuestra salvación, tiene mucho que ver con nuestro crecimiento espiritual. Por lo menos ocho veces en el Nuevo Testamento se nos dice que hagamos todo esfuerzo (Lucas 13:24; Romanos 14:19; Efesios 4:3; 2° Timoteo 2:15; Hebreos 4:11), en nuestro crecimiento para llegar a ser como Jesús. Uno no se sienta simplemente a esperar que suceda.


Efesios 4:22-24 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre,(D) que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre,(E) creado según Dios(F) en la justicia y santidad de la verdad.

En Efesios 4:22-24 Pablo explica nuestras tres responsabilidades para llegar a ser como Cristo.
Primero, debemos escoger abandonar nuestras maneras antiguas de actuar: Desháganse de todo lo que tenga que ver con su viejo estilo de vida. Está totalmente podrido. ¡Líbrense de él!
Segundo, debemos cambiar nuestra manera de pensar: Permitan que el Espíritu cambie su manera de pensar. La Biblia dice que somos transformados mediante la renovación de nuestra mente. La palabra griega para transformados, metamorphosis (usada en Romanos 12:2 y 2° Corintios 3:18), es la que se emplea para describir el cambio asombroso que permite que la oruga se transforme en una mariposa: Dios nos transforma de adentro hacia afuera, nos hace más hermosos y nos libera para alcanzar nuevas alturas.
Tercero, debemos vestirnos con el carácter de Cristo, desarrollando nuevos y consagrados hábitos. Tú carácter es esencialmente la suma de tus hábitos, es la manera en que le conduces habitualmente. La Biblia nos manda ponernos el nuevo yo la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.

Dios usa su Palabra, las personas y las circunstancias para moldearnos. Estas tres condiciones son indispensables para el desarrollo del carácter. La Palabra de Dios proporciona la verdad que necesitamos para crecer; el pueblo de Dios proporciona el apoyo que necesitamos para crecer; y las circunstancias proporcionan el ambiente para practicar la semejanza a Cristo. Si estudias y aplicas la Palabra de Dios, si te vinculas regularmente con otros creyentes y aprendes a confiar en Dios en las circunstancias difíciles, te garantizo que llegarás a ser más como Jesús.


Muchas personas dan por sentado que todo lo que se necesita para el crecimiento espiritual es estudio bíblico y oración. Pero ambas cosas por sí solas nunca cambiarán algunas cuestiones de la vida. Dios usa a las personas. Él casi siempre prefiere trabajar por medio de las personas en vez de realizar milagros, para que dependamos unos de otros para la comunión. Él quiere que crezcamos juntos. ¡La búsqueda de la madurez espiritual no es una ocupación solitaria e individual! No puedes llegar a ser como Cristo en el aislamiento. Debes estar cerca de otras personas e interactuar con ellas. Necesitas ser miembro de una iglesia y de una comunidad. ¿Por qué? Porque la verdadera madurez espiritual consiste en aprender a amar como Jesús amó, y no puedes practicar esa disciplina si no estás en relación y contacto con otras personas. Recuerda que todo es cuestión de amor: Amar a a Dios y a los demás.


Llegar a ser como Cristo es un proceso largo y de lento crecimiento. La madurez espiritual no es instantánea ni automática; es un desarrollo gradual y progresivo que llevará el resto de tu vida. Eres una obra en progreso. Tu transformación espiritual en cuanto al desarrollo del carácter de Jesús seguirá por el resto de tu vida, y aún así, no se completará aquí en la tierra. La obra terminará cuando llegues al cielo o cuando Jesús vuelva. En ese momento, cualquier trabajo en tu carácter que todavía quede por terminar se dará por finalizado. La Biblia dice que cuando al fin podamos ver a Jesús perfectamente, llegaremos a ser exactamente como él: Ni siquiera nos podemos imaginar cómo seremos cuando Cristo vuelva. Pero sabemos que cuando él venga seremos como él, porque lo veremos como él realmente es. (1°Juan 3:2)


Dios está mucho más interesado en lo que eres que en lo que haces. Somos seres humanos, no quehaceres humanos. Dios está más preocupado por tu carácter que en tu carrera profesional, porque tu carácter te acompañará toda la eternidad, no así tu carrera profesional.

La Biblia advierte: (Romanos 12:2 “ No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”). Para concentrarnos en llegar a ser más como Jesús, deberemos tomar decisiones opuestas a la cultura imperante. De lo contrario, influencias como la de nuestros compañeros, padres, colaboradores, y de la cultura misma, intentaran amoldarnos a su imagen.

Lamentablemente, una ojeada rápida a varios libros cristianos populares revelan que muchos creyentes han dejado de vivir para los grandes propósitos de Dios y se han amoldado para vivir su realización personal y su estabilidad emocional. Eso es egocentrismo, no discipulado. Jesús no murió en la cruz únicamente para que pudiéramos vivir cómodos y bien adaptados. Su propósito va mucho más a fondo: él quiere hacernos como él mismo antes de llevarnos al cielo. Este es nuestro privilegio principal, nuestra responsabilidad inmediata y nuestro destino final.


“En la medida en que el Espíritu del Señor opera en nosotros, nos parecemos más a él y reflejamos más su gloria” 2° Corintios 3:18 (BAD)

miércoles, 11 de mayo de 2011

VIVIENDO LO SOBRENATURAL

Recuerde que las circunstancias naturales están sujetas a las verdades eternas. Si esas verdades eternas usted las cree, las medita, las confiesa y las practica le van a traer resultados de gran bendición. Las Verdades eternas hacen que sucedan cosas sobrenaturales en lo natural. Vemos que en lo natural Abraham tenía edad avanzada y su esposa era estéril - la esperanza del mundo dice no hay posibilidades- pero él tomo la esperanza en Dios y creyó esperanza contra esperanza y creyó a Su Dios.
¡Hoy usted puede levantarse a una nueva esperanza y de lo que ha alcanzado va a ver una multiplicación y un crecimiento al ciento por uno!

La Biblia dice: Jesús alimentó una multitud con cinco panes y dos peces. A cinco mil hombres, mujeres y niños además sobraron doce cestas llenas. Porque cuando interviene el Señor viene lo sobrenatural a manifestarse dentro de lo natural. Hay oraciones en este día que usted está poniendo en el altar de Dios, creyendo que vendrá una manifestación sobrenatural, porque lo espera confiado y no resignado. Porque los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas, caminarán y no se cansarán, correrán y no se fatigarán y levantarán alas como águilas.

La Biblia dice: de una pequeña torta que hizo la viuda con un poco de harina y un poco de aceite que se le multiplico para que tuviera harina y aceite por años. La viuda dijo: que con lo poquito que tenía iba a hacer una torta, que la iba a comer con su hijo y luego se dejarían morir. Elías le dijo: te voy a dar un secreto poderoso -hay gente que en las iglesias que estas cosas no lo aprenden en años- hace la torta y dámela.

¿Que te está diciendo el Señor? Toda tu esperanza era lo natural de este mundo, que te vas a morir, pero te voy a decir algo, Dios te va a dar vida, alegría, bendición y te va a traer provisión financiera y vas a tener por años la bendición dentro de tu casa. Lo único que debes hacer es sembrar lo que tenés.
Este es un principio divino que puede producir y generar. A la gente a veces le lleva toda una vida entender eso, prefieren perder tanto en la vida y fracasar que no resignar esos pensamientos de incredulidad y duda. En las iglesias después andan con un Dios de angustias, de sufrimiento, de dolores, viviendo un evangelio conflictivo y traumático.
Dios nos planto en este terreno, en una casa apostólica, bajo una unción apostólica que le cree a la palabra todo lo que dice, para que el hombre viva una vida plena, gloriosa, y abundante. Para que vea la gloria de Dios manifestada en esta tierra.
A la vista tenemos el mismo aspecto y silueta de algunos que están a nuestro alrededor. Ese no es el verdadero ser, el verdadero ser es su espíritu y su espíritu es sobrenatural. El que no recibió al Señor no tiene la potestad y el poder de ser llamado hijo de Dios y saber que tiene vida y vida en abundancia. Que tiene eternidad dentro de su espíritu y tiene naturaleza divina que debe ser manifestada en todas las áreas.

Las promesas de Dios son para que las crea y cambie las circunstancias. Usted me puede decir: Me hablan de una familia feliz y a mí los que me amargan la vida son mi familia. Si usted dice eso, lo van amargar más todavía. Usted es la persona que tiene la bendición, tiene que ser influyente, bendecir, iluminar, tiene que declarar que esa familia es maravillosa.

Dice la Biblia: que Pedro en una noche no había pescado nada, pero Jesús les dio a ellos una pesca milagrosa. Que tuvieron que llamar a los amigos para llenar las barcas de ellos también.
Algunos amigos suyos van a recibir algo grande por su causa. Todos sus amigos tienen que saber que usted es un hijo de Dios, que le cree a Dios y que cuando usted habla cosas buenas van a suceder.

Pedro le dijo: acá estuvimos haciendo las cosas en lo natural y no paso nada, ¡eso que soy el mejor pescador! Pero ahora voy a hacer una cosa, en tu palabra echaré la red. Cuando empezaron a levantar se rompían las redes, en lo natural no había nada. Pedro dijo: lo voy a hacer en tu palabra y tu palabra me garantiza que acá abajo hay algo.
Si no había nada, cuando Pedro dijo en tu Palabra los peces de todos lados vinieron bajo el la barca de él porque lo natural obedece a lo sobrenatural.
Cuando sale de su boca la palabra familia bendecida, esa bendición recorre la ciudad hasta llegar a donde están sus familiares.
Cuando usted suelta palabra de salud y sanidad, esa salud recorre lugares hasta llegar a su familiar. Cuando la gente diga no hay esperanza o no hay salida ¡No los escuche! Cuando usted escucha no hay esperanza, es que de acuerdo a la Palabra de Dios ese tipo de esperanza no es bíblica no está sobre las promesas de la Palabra de Dios.
Usted cada día tiene que estar afirmando que promesa va aplicando a su vida. "Nada es imposible para Dios cuando usted cree y confiesa su Palabra "

19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara. 20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios Romanos 4:19-20 Imagínese a Abraham que se miraba el cuerpo y por el otro lado tenía la Palabra de Dios. Si hubiera sido de esas personas que un día van para arriba y otro día para abajo, cuando se miraba el cuerpo diría esto no va, pero después miraba las estrellas y veía muchos hijos. Si Dios le dijo que mire las estrellas, mire las estrellaAlineación al centros y desarrolle una visión con Dios de acuerdo a lo que Dios le habla y le muestra.
Porque así serán de incontable las bendiciones para su vida, mire la Palabra que está llena de promesas para usted. No dudó por incredulidad a la promesa de Dios sino se fortaleció en la fe.
"Para fortalecerse en la fe hay que mirar a Dios y a las promesas de Dios".
Entonces puede tener una esperanza contra otra esperanza y puede establecerse firme y fuerte en lo que Dios ha dicho que es inamovible. Si el Señor dijo que tiremos la red, vamos a tirarla, si el Señor dice repartan los panes y los peces vamos a repartirlos. Ahí es donde se va a movilizar lo sobrenatural.
Ahí es donde usted tiene que decidir ¿considero el cuerpo o considero las estrellas? porque ahí es donde se genera la duda o se fortalece en la fe. El que es agradecido, el que adora, glorifica y honra a Dios está diciendo por anticipado que lo que Dios me dijo que me iba a dar viene. La ley de la confesión no funciona cuando usted va y viene entre dos creencias.
Un día las estrellas otro día el cuerpo. Usted tiene que manifestar su confianza en el Señor. Si usted dice acá una cosa y en la calle otra, tambalea entre dos cosas. Elías le dijo al pueblo: hasta cuándo van a claudicar entre dos pensamientos, si es Dios es Dios, sino es Baal. Agarra por un rumbo o por otro pero no se quede en el medio porque tambalea.

Confiese: ¡Siempre estaré dando gloria a Dios! ¡Estaré plenamente convencido que hará todo lo que me ha prometido! ¡Todo lo que dice la Biblia lo va a hacer conmigo!
La tierra se llenará de la gloria de Dios por causa de los que creen!

martes, 3 de mayo de 2011

CAMPEONES QUE DERRIBAN GIGANTES

(Martín Salazar)

1Sa 17:32 (Biblia Latinoamericana)
David dijo a Saúl: "¡No hay por qué tenerle miedo a ése! Yo, tu servidor, iré a pelear con ese filisteo".


I. David enfrentó a un “gigante”, Goliat.
No tuvo temor porque sabía que Dios estaba con él. Obtuvo una gran victoria. Hoy, probablemente, también tengas que enfrentar “gigantes”. Un Goliat económico, un Goliat matrimonial, un Goliat que se opone al avance en tu emprendimiento…

1) No hay que temerle a un Goliat, no hay que huirle a un Goliat; hay que enfrentarlo.

2) Caminando seguro. (Camina como campeón). Estamos hablando de tener ACTITUD.
- Cuando Ud sabe quién es Ud, camina seguro.
- Cuando sabe quién es su Padre, camina con seguridad. (Nuestro Padre es el Creador).
- Debemos tener bien claro nuestra identidad en Cristo. ¿Quién soy en Cristo Jesús?:
* SOY Hijo de Dios. Jn 1:12; Rom 8:16; 2Cor 6:18
* SOY La Iglesia de Jesucristo, una Iglesia con autoridad. Rom 12:5; Ef 1:18-23
* SOY Heredero del Reino y Co-Heredero con Jesucristo. Rom 8:17; Gal 4:6,7
* SOY Sacerdote y Rey, Linaje escojido. 1Ped 2:9; Ap 1:6
* SOY Un Bendito de Dios, Bienaventurado. Gen 12:2,3. Dt 28:2-14. Sal 32:1; 112:1
* SOY Un Ungido del Señor. Is 61:1-4. 2Cor 1:2-22
* SOY Más que vencedor. Rom 8:37. 1Cor 15:57

3) Saber diferenciar entre “Valientes” y “valentontos”.
- El “valentonto” cree que todo lo puede (solo). El Valiente sabe que todo lo puede (EN CRISTO). - El Valiente entiende que él no puede pelear esa batalla; sino que Dios la pelea por él.
- El Valiente sabe que NO es por sus fuerzas, ó su espada; sino que es por el Santo Espíritu de Dios.
- El “valentonto” se mete en batallas que Dios no lo envió… (Hech 19:13-16)
- El Valiente sabe si camina con Dios y entonces anda seguro. El “valentonto” se hace “el guapo” aun cuando no tiene una verdadera comunión con el Señor.


4) David confiesa, declara: yo voy a pelear y voy a ganar
- Era un genuino valiente que estaba muy seguro por la Relación que tenía con Dios.
- Si caminas con el Señor, si estás llenándote de Su Espíritu cada día, si crees con todo tu corazón en Su Palabra, entonces puedes declarar: “En Su Nombre voy a pelear y voy a ganar”. ¡Tengo Victoria!

II. Otro que -en la Biblia- enfrentó gigantes: CALEB.
JOSUE 14:11,12 Allí se nos muestra que Caleb decidió poseer el territorio que le correspondía aunque en esa región habitaban descendientes del gigante Anac. En Josué 15:14 vemos que, a sus 85 años, Caleb “echó a patadas” a 3 gigantes.


- Hay promesas que Dios te hizo, cosas que te corresponden, y tal vez hay “gigantes” que te las usurparon, ó que te intimidaron para que no te animes a tomar lo que Dios ya te concedió. Pero Caleb es un ejemplo de que NO importa cuánto tiempo tiene la promesa de Dios para ti, no importa si te quisieron hacer creer que pasó tu tiempo, Dios te dice ¡Anímate! ¡Esfuérzate! LA PROMESA SE CUMPLIRÁ… y no hay gigante que te pueda detener!!! Josué 1:9


- Tanto David como Caleb sabían quién era su Dios. Porque pasaba tiempo con el Señor. (adorando Su Nombre, escuchando Su Voz, contemplando Su Gloria). Tenían íntima comunión con Dios.


CONTINUARÁ…

SANTA CENA DEL SEÑOR



Este 1° de mayo, en el Teatro del Hindú Club de la localidad de Don Torcuato, celebramos Santa Cena del Señor.
Contamos con la presencia de los hermanos de nuestra iglesia, apartados y personas nuevas. También nos visitaron algunos de nuestros amados hermanos de la Iglesia de Villa Devoto.
Un día de Alabanza, Adoración y una Palabra profética. Toda una bendición.
El mes próximo no te pierdas la oportunidad de participar. ¡Te esperamos!

lunes, 2 de mayo de 2011

QUE HAY DESPUÉS DE LA MUERTE

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
Objetivos.
• Dar seguridad de salvación a las personas
• Conocer en qué consistió la muerte de Jesús y por qué tenemos la victoria en su resurrección.
• Enseñar en qué consiste la muerte del ser humano.
Introducción.
Antes que Dios creara al hombre, no existía la muerte, pero después de que Adán y Eva fueron tentados por Satanás, desobedecieron el mandamiento de Dios y pecaron, entonces, entró la muerte a la tierra. Por lo tanto, ahora es inevitable que todo hombre muera. Sin embargo, para todos aquellos que reconocen a Jesús como Señor y Salvador, hay una promesa:
Juan 11:25-26 25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

QUE HAY DESPUÉS DE LA MUERTE.
El hombre es un ser tripartito, es decir, que está compuesto por tres partes, las cuales son: espíritu, alma, cuerpo.
¿Qué parte del hombre es la que deja de existir después de la muerte?. El cuerpo.
Santiago 2:26 “…porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”.
¿A dónde irán su espíritu y su alma cuando muera? Hay dos únicos lugares a donde pueden ir, y esto dependerá de que haya recibido o no a Jesús mientras estaba vivo.
 Al cielo.
 Al infierno.
El espíritu y el alma del hombre fueron creados para siempre y no dejan de existir, estarán eternamente con Dios, o eternamente con el diablo.
Lucas 16:22:24 22 “Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.
23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama”.
El pasaje bíblico anterior nos da a entender que hay vida después de la muerte; ya sea con Dios en el cielo, o con el diablo en el infierno. ¿Sabe usted a dónde irá cuando muera?
Hay dos tipos de muerte:
• Física.
• Espiritual.
Hay personas que físicamente se mueven, comen, trabajan y respiran; pero, todavía están muertas porque están separadas de Dios. ¿Y cómo se determina esto? Porque no tienen a Jesucristo en sus vidas.
1° Juan 5:11-12 11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
No importa si usted es muy religioso, si ayuda a los pobres, si no le hace mal a nadie; aún es un pecador que necesita a Jesús.
¿Hay una oportunidad de salvación después de la muerte?
No, no hay otra oportunidad. La doctrina de la reencarnación es falsa. Una vez que usted muere, su alma y su espíritu no pueden encarnarse en otro cuerpo, ya sea una persona, un animal o una cosa; inmediatamente después de la muerte, su espíritu se va al infierno o al cielo.
Hebreos 9:27 “Y la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio…”
• “Dios toca a la puerta y Llama”
Apocalipsis 3:20 “ He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.
• Dios le da oportunidad de escoger su destino.
Deuteronomio 30:15-19 15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal;
16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
17 Más si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres,
18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.
19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;
• Lo único que le garantiza a usted ir al cielo, es si recibe a Jesús como Señor y Salvador personal.

¿Qué hizo Jesús con la muerte?
Antes que Jesús viniera a la tierra, el enemigo tenía las llaves del Imperio de la Muerte y nadie lo había podido vencer. Han existido muchos hombres que resucitaron, pero volvieron a morir, y para vencer este imperio, era necesario que así como la muerte entró por un hombre, un hombre fuera el que muriera y resucitara para siempre. Y eso fue lo que hizo Jesús, quien es cien por ciento Dios y fue cien por ciento hombre libre de todo pecado.
Filipenses 2:8 “…y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”
Para entender este concepto, veamos la siguiente paráfrasis:
Jesús enfrenta al espíritu de la muerte en la cruz del calvario. Cuando Él muere, el espíritu de muerte, juntamente con el resto de los espíritus demoníacos, se ríen y dicen: ¿No era él quien decía tener la autoridad sobre la muerte? ¡Ja,ja!
Jesús, entonces, entrega su espíritu y desciende al lugar del tormento, al infierno. El Espíritu de muerte lo ve y dice: ¿no eras tú quien “proclamaba” que todo aquel que creyera en ti tendría vida eterna? …y ahora ¡tú mismo estás en este lugar y no hay nadie que te saque de aquí! ¡Ja,ja!
¡El Padre en el cielo, desde la corte celestial, juzga de acuerdo a Su Palabra! Pues, había un hombre en el infierno a quien la muerte no lo quería soltar y estaba sintiendo los dolores de la muerte; ¡el aguijón de la muerte fue introducido en Jesús! Pero, el Padre dice: “de acuerdo con mi Palabra, la paga del pecado es muerte”. Sin embargo, este hombre no ha cometido ningún pecado y se hizo pecado por la humanidad. Lo tengo que resucitar: El Espíritu Santo dice: “¡Yo voy y lo resucito, le doy el poder para que venza a la muerte y también, al que tiene el Imperio de la Muerte!”
Hechos 2:24 “…al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuera retenido por ella”.
Jesús resucita, y a causa de esto, tenemos la victoria sobre el infierno y sobre la muerte; o sea, que aunque nuestro cuerpo, inevitablemente, tenga que morir debido a una proceso natural, nuestra alma y nuestro espíritu vivirán para siempre y ya no estaremos más sujetos a servidumbre si verdaderamente amamos a Jesús y obedecemos Su Palabra.
Hechos 2:14-15 14 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre”.
1° Corintios 15:54 “Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria”