domingo, 7 de diciembre de 2014

SOBRE LA NAVIDAD...

Autor: Pastor Martín Salazar
La verdad, tenía mis reservas con respecto a tocar este tema en este año. Una, porque ya hablé de esto en otras muchas ocasiones. Otra, porque cuando expones trasfondos de cosas que la mayoría “compró” y ‘corres la cortina’ para mostrar verdades incómodas (que te empujan a reconsiderar tradiciones y tener que cambiar costumbres y hábitos), pues muchos se irritan, se ponen nerviosos, y se te enojan…
‘Quitar máscaras’ resulta prima facie urticante. Siempre es más cómodo dejar las cosas como están.
El abordar este tema deja expuesto a algunos líderes y ministros de nuestra cristiandad, y muchos de ellos son amigos, consiervos, gente de Dios que yo aprecio y respeto. Sin embargo, como Siervo de Jesucristo y Representante del Reino, tengo la responsabilidad de predicar todo el consejo de Dios (no solamente lo que la gente quiera oír, la “parte simpática”; sino todo el mensaje de parte de Dios).
Por otra parte veo la necesidad de tocar el tema otra vez debido a que ‘Personajes Connotados’, respetados y también amados por la cristiandad, (y muchos de ellos apreciados por mí), han tomado posturas y han hecho declaraciones con respecto a la navidad que confunden a la iglesia.
Antes de empezar, les recuerdo que: “el evangelio NO se impone, se expone”. Yo simplemente voy a exhibir este tema y luego cada uno sacará sus conclusiones y tomará su decisión. No solo deseo exponer aquello que Dios va revelando; también deseo hacerlo con amor y humildad, evitando las contiendas. Porque el propósito no es contender con mis amados hermanos. Recordando que no estamos para fomentar contiendas, ni tampoco para que se armen líos en las casas. Pero sí para exponer todo el evangelio. Y el que tenga oídos para oír, que oiga!
Cómo surge la navidad.
Ya a estas alturas (y gracias al torrente de información resultante de internet) podríamos decir que son pocos los que no están al tanto del origen de la “navidad”. Hoy día es muy fácil acceder a la información y a investigaciones donde encontrarás -de diversas fuentes históricas- que la idea de festejar navidad comenzó a la mitad del siglo IV por iniciativa de un Obispo romano y terminó de establecerse en el año 390 por influencia de San Juan Crisóstomo, Arzobispo de Constantinopla, considerado “padre de la Iglesia de Oriente”, y de San Gregorio Nacianceno, el teólogo, amigo de San Basilio. Ellos consiguieron que se adoptara el 25 de diciembre como el día para conmemorar el nacimiento de Jesús.
Al parecer, la intención era ocupar con la Navidad el lugar que todavía llenaban las fiestas saturnales y otras propias del invierno en Roma. (Festivales Paganos). Fue así que, reinando Constantino el Grande, la iglesia propuso que el 25 de diciembre se celebrara el nacimiento del Salvador por su coincidencia con la celebración romana del Sol Invictus.
Al estudiar la historia uno puede ver que el catolicismo romano, pretendiendo “cristianizar” al mundo pagano, ha intentado en todas las épocas sustituir costumbres idólatras paganas con equivalentes “cristianas”, y las deidades falsas, con santos o vírgenes “cristianos”. Con estas intenciones surge lo de “festejar navidad” en diciembre, época en la que -en realidad- se celebraba un festival pagano romano: el solsticio del invierno.
Encontramos por ejemplo en (Encyclopedy Word Book, 1907, Vol. V) que en el año 354 DC fue instituida oficialmente la navidad por el obispo romano Liberio. (No fue instituida por Cristo, ni por los apóstoles, ni por ninguna autoridad bíblica).
Entonces, si Jesucristo nunca mencionó nada sobre conmemorar su nacimiento. (En cambio sí sobre conmemorar su muerte y resurrección en La Cena del Señor). Si no lo mencionan los apóstoles, si no está en la Biblia, pero SÍ hay suficiente evidencia de que en realidad es una fiesta pagana que se intentó “disfrazar” de cristiana, ¿POR QUÉ LA VAMOS A SEGUIR CELEBRANDO?
Yo comprendo que muchos de nosotros (cristianos que queremos agradar a Dios y sujetarnos a Su Palabra), en otros tiempos celebrábamos la navidad porque no sabíamos de su origen. Era algo que nos transmitieron de chicos. Aun en la Escuelita Bíblica, en la Iglesia, nos dijeron que festejar navidad era celebrar el nacimiento de Jesús. Y uno lo hacía de corazón, para adorar al Señor y agradecer que haya venido al mundo para traer salvación. (Aunque, si fuera esa la única motivación, no sé qué hacíamos con “el arbolito”, “Papá Noel” y todas esas cuestiones que nada tienen que ver con Cristo; pero bue’…)
Pienso que muchos de los pastores y hermanos de la familia de Dios que celebran navidad hoy, ignoran el origen de la misma y -como nos pasó a muchos de nosotros- consideran que es festejar el nacimiento de Jesús cuando en realidad es lisa y llanamente una fiesta pagana. Hacerlo en ignorancia es una cosa; pero hacerlo una vez que se sabe su origen, su trasfondo espiritual y sus intenciones… ya es muy diferente.
Teniendo en cuenta la clara advertencia bíblica sobre mezclar prácticas paganas con la adoración a Dios, podemos deducir que un auténtico cristiano (que quiere vivir según Las Sagradas Escrituras) NO festejaría la Navidad.
Informándose correctamente de cómo surgió esta celebración y escudriñando Las Escrituras con atención, uno puede ver fácilmente que no hay nada cristiano en la navidad. Ni en su origen, ni en su práctica actual.
La historia de la iglesia puede mostrar que durante los primeros 300 años después del nacimiento de Cristo, los cristianos primitivos no supieron nada de la celebración de la Navidad. Cuando la iglesia comienza a alejarse de la doctrina y la práctica apostólicas y empieza a caer en la corrupción, ahí fue que la Navidad comenzó.
MIREMOS LO QUE DICEN ALGUNAS ENCICLOPEDIAS: (fragmentos que extrajimos)
>> Enciclopedia Británica:
Navidad: “Christmas”: del antiguo Ingles “Misa de Cristo”.
(O sea que todos los evangélicos gringos o los que se precian de usar el inglés, y andan diciendo por todos lados: “Merry Christmas”, te están diciendo ¡Feliz Misa de Cristo! Raro, no?).
-Sigue diciendo el Diccionario Británico hablando de la navidad-:
Un festival cristiano celebrado en diciembre 25 conmemorando el nacimiento de Jesucristo. Es también un popular feriado secular. De acuerdo al almanaque romano, el festival cristiano de ‘christmas’ era celebrado en roma en el año 336, en la parte este del imperio romano. La razón más probable por la cual la navidad vino a celebrarse el 25 de diciembre, es que los cristianos del principio habían visto que la fecha coincidía con un festival pagano romano, marcando el nacimiento del sol invicto. Este festival se celebraba en el solsticio de invierno cuando el sol empieza a escalar a lo más alto en el cielo.
O sea, la Enciclopedia Británica deja bien claro, por qué los cristianos tomaron el 25 de diciembre  para la navidad. Atención, lo dice la Enciclopedia Británica. No es opinión mía o de un pastor “legalista” o de algún evangélico cerrado, que “odia” la navidad.
>> Enciclopedia Hispánica: -miren lo que dice-
Los cristianos sustituyeron la antigua fiesta romana del solsticio de invierno por la de la navidad. La fiesta fue instituida oficialmente por el obispo romano Liberio.
¿Te diste cuenta?, hasta las enciclopedias seculares y los materiales de consulta de historia exponen que la navidad fue una sutil artimaña para “cristianizar” algo que originalmente es totalmente pagano.
Qué dice La Biblia sobre mezclar cosas paganas con las cosas de Dios.
Esto de “disfrazar” una fiesta idólatra, tratándola de colocar como algo bueno y agradable ante Dios, es de una perversión tremenda. Mezclar paganismo con adoración a Dios es sumamente terrible. Definitivamente Dios abomina las “mezclas”. La Biblia revela claramente que a Dios no le gusta el sincretismo. Veamos:
Malaquías 2:11,12 (versión LBLA) Deslealmente ha obrado Judá, y una abominación se ha cometido en Israel… …Judá ha profanado el santuario del SEÑOR… …se ha casado con la hija de un dios extraño. Que el SEÑOR extermine de las tiendas de Jacob al hombre que hace esto…
Josué 24:23 Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.
- Con respecto a las mezclas dice Dios a Su Pueblo –:
Lev 19:19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.
2Co 6:14-16 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente…
Lev 20:23 Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.
2Reyes 17:7-12 …los hijos de Israel pecaron contra Jehová su Dios… …y temieron a dioses ajenos, y anduvieron en los estatutos de las naciones que Jehová había lanzado de delante de los hijos de Israel… …hicieron secretamente cosas no rectas contra Jehová su Dios, edificándose lugares altos en todas sus ciudades… …y levantaron estatuas e imágenes de Asera en todo collado alto, y debajo de todo árbol frondoso, y quemaron allí incienso en todos los lugares altos, a la manera de las naciones que Jehová había traspuesto de delante de ellos… …Y servían a los ídolos, de los cuales Jehová les había dicho: Vosotros no habéis de hacer esto.
Salmos 106:35,36 (versión DHH) Por el contrario, se mezclaron con los paganos y aprendieron sus costumbres: adoraron ídolos paganos, los cuales fueron causa de su ruina. v39 Se mancharon con esas acciones, se prostituyeron con tales prácticas.
Ezequiel 11:12 …no habéis andado en mis estatutos, ni habéis obedecido mis decretos, sino según las costumbres de las naciones que os rodean habéis hecho.
(Y el siguiente texto es contundente, mostrando que Dios no acompaña a Su Pueblo sino que lo desecha cuando este practica costumbres paganas)
Isaías 2:6 (LBLA) Ciertamente has abandonado a tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres del oriente, son adivinos como los filisteos, y hacen tratos con hijos de extranjeros.
Creo que las citas bíblicas anteriores son suficientes para concluir que Dios abomina las “mezclas” y que no le gusta en absoluto que participemos de costumbres y prácticas paganas. Sabiendo esto, y habiendo visto ya que el origen y la actual práctica de la navidad son absolutamente paganos, ¿insistiremos en celebrarla?
Celebrar porque sí…
Encima, por si fuera poco, Jesús NO nació un 25 de diciembre. (Ya hay mucho material de estudio de fácil acceso que demuestra esto claramente; así que no me voy a extender en eso). Pero la cosa es, que si quisiéramos festejar el nacimiento de Jesucristo en la tierra, nunca podría ser en diciembre (en todo caso debería ser entre finales de Septiembre y principios de Octubre, según investigaciones).
Hay muchos cristianos –incluso pastores- que dicen: “bueno, pero de todos modos nació; y si nació, se lo tenemos que celebrar.” Un momento, ¿Quién dice? Recordemos que todo lo que debemos hacer -nosotros los hijos de Dios- debe ser Bíblico. No hacemos cosas porque sí no más, o porque se nos ocurre, o porque a la mayoría le gusta; sino que hacemos lo que diga La Palabra de Dios. Y la Palabra no menciona nada de festejar el nacimiento de Cristo. Dos ordenanzas hay, que el Señor nos dejó en cuanto a celebraciones: Una es la Santa Cena, la otra es el Bautismo. NO HAY NADA MÁS. Entonces, ¿por qué insistir con esto? ¿No será que la influencia del “espíritu navideño” tiene más peso en nosotros que La Palabra y la influencia del Espíritu de Dios...? (Mirá: Romanos 12:2 y 1 Juan 2:15-17)
¿Por qué le vas a celebrar supuestamente el nacimiento a Cristo el mismo día que los paganos celebraban el nacimiento del sol invicto (y también el de Hércules, el de Horus…entre otros)? ¿Cómo se puede hacer algo así? Es como si le quisieras festejar el cumpleaños a tu marido pero en la fecha que nació tu “Ex”. (¡Qué locura!).
Es que “compramos” el engaño de la navidad, y se nos aferró tanto, tanto que, ahora, -cuando Dios permite que ‘se corra el velo’ y conozcamos la verdad-, descubrimos que estamos agarrados a las cosas del mundo mucho más de lo que pensábamos (aun teniendo 20 años de creyente, o siendo líderes, o ministros).
Vendiendo gato por liebre.
¿Cómo habrán ‘vendido’ antiguamente lo de la fiesta de navidad? Quizás decían: “Ven, es la fiesta del sol, y la Biblia dice que Cristo es el sol de justicia, así que… a festejar”.
Ah pero nosotros en este tiempo también (muchas veces) hemos ‘vendido’ la navidad como algo muy piadoso y cristiano. “Que Cristo nazca en tu corazón” “Que dale lugar a Cristo como se le dio en el establo” “Que así como un día nació en un humilde pesebre, también hoy puede entrar a tu casa por más humilde y precaria que sea”… Todas estas frases no es que estén mal. De hecho son grandes verdades. Pero lo malo es que las usemos para avalar nuestra participación en una celebración que es pagana. (Podemos predicar sobre el nacimiento virginal de Cristo en cualquier día del año, no exclusivamente en los días conexos a la navidad).
-“Bueno pastor Martín, es que hay que aprovechar que todo el mundo está ‘enganchado’ con la navidad y entonces así les predicamos”-. ¡Está bien! Predicar de Cristo es algo que debemos hacer siempre. Está perfecto que también prediques en los días de la navidad; pero eso no significa que la tengas que festejar. Y mucho menos fomentarla (como se hace en muchas iglesias).
Yo también predico y evangelizo en los días del halloween; pero NO lo festejo ni mucho menos.
(A como van las cosas, no me extrañaría que en el futuro algunos “hermanitos”, queriendo festejar halloween, busquen darle un ‘toque cristiano’ inventándose un argumento como: <>)
-pequeña broma para amenizar-
Por qué el 25 de diciembre
Es innegable que esta fecha simbólica coincide con muchas antiguas tradiciones espirituales. En esta misma fecha otras culturas pre y pos cristianas celebraban el natalicio de deidades como: Mithra, Orfeo, Horus, Krishna, Osiris… incluso los germanos y los misteriosos druidas celebraban el 25 de diciembre el día del solsticio de invierno, en donde se consultaba el porvenir a los dioses mientras se encendían fogatas en las cumbres de las montañas.
Como se puede observar, hay mucho movimiento del mundo espiritual en esa fecha que ha influenciado para diversas celebraciones y prácticas que NO vienen justamente de parte de Dios.
Condenar, juzgar: NO. Instruir, exhortar: ¡SÍ!
Aquí no se trata de condenar a alguien, o que yo me ponga a juzgarte si llego a tu casa y te encuentro con tu “arbolito” y una “cañita voladora” en la mano… No se trata de nada de eso, por varias razones:
Una, porque puede que alguien está creciendo en el Señor y todavía le falta liberarse de estas cosas.
Otra, porque puede ser que la casa no sea suya, que sea de sus padres y tal vez alguien más puso el arbolito.
O tiene Ud. un esposo inconverso que dice “acá vamos a poner el arbolito y el 25 vamos a festejar navidad porque yo lo digo”. Ok. Está bien. Todo eso es respetable.
Pero lo que me preocupa y hasta me exaspera es que pastores -aun después de conocer estas cosas, y sin tener argumento bíblico para sostener lo de festejar navidad-, igualmente sigan adornando su altar con árbol y bolas de colores y gorrito de papa Noel. Es que eso es darle “banderazo de salida” a las ovejitas para que se paganicen. Y los pastores son quienes darán cuenta si todo un rebaño se desvía.
Si fuera que lo hacen por ignorancia -como alguna vez también nosotros lo hemos hecho- bueno, es comprensible. De alguna manera pudieran quedar excusados porque Dios pasa por alto la ignorancia. (Al menos eso nos muestra la Biblia cuando el Señor Jesús en la cruz dice: “Padre perdónalos porque NO SABEN lo que hacen”). Pero una vez que uno sabe, ya no es ignorante.
Atención Pastores.
Así como hoy en día el Señor estableció que Ministros-Pastores guíen a Su Pueblo; hubo una época donde los responsables de conducir la Grey eran Reyes.
Sucedió en un tiempo que el Pueblo de Dios sufrió una división. La historia dice que al rey Jeroboam le quedaron 10 tribus; y a Roboam 2 tribus. Pero Roboam se quedó con las tribus que tenían los centros de adoración. Entonces Jeroboam – (para que no fueran a adorar)- se inventó una fiesta. El día 15, el mes octavo. ¡Qué tremendo, verdad! Se inventó una fiesta, se inventó un sacerdocio, etc. Este Jeroboam hizo que Israel se desviara. Y la Biblia dice (en 1 Corintios 10) que todas estas cosas son figuras para nosotros.
1Reyes 12:32,33 “Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, similar a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el  sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado. Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso”.
Qué curioso que para algunos diccionarios bíblicos “Jeroboam” significa: (el incremento de la gente) dando a entender que le interesaba la masa, la multitud, la cantidad, no importa qué hiciera para eso.
Al parecer, en la actualidad, muchos pastores y ministerios ‘referentes’ de la comunidad evangélica tienen esa “onda jeroboam”. Hacen cualquier cosa mientras que les dé resultados. Con tal de tener cada vez más gente, hacen lo que sea. No importa si no es bíblico. La cosa es que “funcione”. Que sea “comercial”. Dice la Biblia “Jeroboam instituyó una fiesta”. “Se la inventó”. La versión NVI dice “arbitrariamente estableció sacerdotes y santuarios paganos”. A mí me impacta que el tipo inventó fiesta en su propio corazón, para engañar a la gente. Para que no fueran a adorar. (Hoy en día hay pastores que no solamente van a festejar “la noche buena”; sino que van a suspender el Culto -o sea, cancelan la adoración a Dios- para que la gente festeje con libertad la fiesta de origen pagano del 25 de diciembre llamada navidad. ¡Que el Señor tenga misericordia y nos ayude!
La idea no es que te irrites; sino que medites:
Por favor, nadie se me ofenda, ni se me enoje. Querido hermano, sólo te pido que medites fríamente en todo esto y reflexiones.
No pretendo ser “aguafiestas”, ni tampoco “El Grinch” (personaje de película que detesta la navidad). Mi único objetivo es, humildemente, arrojar un poco de luz sobre este tema que muchos lo toman livianamente. Pero que es importante ya que tiene que ver con ataduras espirituales de dimensiones masivas y de alcance global. Por ende también es esta nota. Porque no quisiera que las almas, a las que puedo llegar con el ministerio que me fue dado, un día, ante la Presencia de Dios, digan: “Señor, a mí el pastor Martín nunca me dijo nada de esto…” Por eso yo expongo (no impongo). La decisión es suya.
Ojo, tampoco estoy diciendo que alguien se va a perder en el infierno por esto. De ninguna manera. (Por favor no subestimes a ese punto mi inteligencia). Pero creo que hay muchos de nosotros que ya no andamos en “hacer cosas para NO IR AL INFIERNO”; sino que andamos en “hacer cosas para AGRADAR A NUESTRO DIOS”.
…Y a Dios no le agrada que su pueblo se paganice, ni que mezcle su adoración con prácticas de origen idólatra.
Finalizando, cierto hombre de Dios dijo -al respecto de festejar navidad-: “Hemos celebrado el nacimiento de un dios pagano sin saberlo, creyendo que celebrábamos el nacimiento del Salvador Jesús”.
(Aquí otra vez hago hincapié en que Dios pasa por alto la ignorancia. Ver Hechos 17:30. -Pero una vez que uno sabe, ya no es ignorante).
El apóstol Pablo enseñó en Gálatas 4, 8-11:” Antes, cuando ustedes todavía no conocían a Dios, vivían como esclavos de los dioses falsos. Pero ahora conocen a Dios. Mejor dicho, Dios los conoce a ustedes. Por eso, no puedo entender cómo es que se dejan dominar de nuevo por esos dioses falsos. ¡Si ellos no tienen poder, ni valen nada! Ustedes todavía les dan importancia a ciertos días, meses, épocas y años. ¡Me asusta el pensar que de nada haya servido todo lo que he hecho por ustedes!”.
Sólo deseo que el Señor nos ilumine a todos para que salgamos del error y andemos en sus caminos.

domingo, 16 de noviembre de 2014

LOS SIERVOS DE DIOS - Estudio para Pastores -


Autor: Apóstol Sergio G. Enríquez O.

Es importante el ser reconocido como siervos de Dios y no como siervos de los hombres; tal es el caso de Daniel, quien fue reconocido como siervo de Dios aun por el mismo rey Nabucodonosor; lo que nos deja ver que a pesar de que él se encontraba cautivo en Babilonia su comportamiento lo distinguía de entre los demás, pues él había propuesto no contaminarse y servir al Dios Altísimo.  También vemos a Mefiboset, quien en su caso,  cuando David le pregunta por qué no se había ido con él, le respondió: “mi siervo me engañó“, es decir que ese siervo no era siervo de Dios, sino de él. Para diferenciar quién es siervo de Dios y quién no lo es, se requiere un espíritu de discernimiento.
Malaquías 3:18 LBLA  Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.
Uno de los beneficios en cumplir con el mandato de Dios en cuanto a los diezmos, es que vendrá sobre nosotros un espíritu de discernimiento que nos permitirá conocer quien es un siervo genuino de Dios y quien no lo es, por esta razón es importante que enseñemos en nuestras congregaciones sobre el diezmo, para que las ovejas lo practiquen y así venga el discernimiento sobre sus vidas y no sean fácilmente engañados. 
En Isaías 42:19 vemos que el Señor se pregunta ¿Quién es sordo como mi siervo?, por lo que podemos decir que hay personas que no escuchan la voz de Dios pero son sus siervos.  También en Apocalipsis habla que Jezabel contaminó a los siervos de Dios, es decir que los siervos también se pueden contaminar, entonces no es fácil discernir quien es siervo de Dios, por lo que necesitamos que sea Dios y no los  hombres, quien nos reconozca como Sus siervos.  En la Biblia hay varios personajes a quienes Dios les dice “mi siervo” y los llama por su nombre, y esto definió la función que ellos debían desarrollar.
De Moisés dijo Dios en Josué 1:2, mi siervo Moisés ha muerto, y luego Israel atravesó el Jordán, por lo que podemos decir que el verdadero siervo de Dios debe morir para que el pueblo atraviese el Jordán y entre a la vida en abundancia. Como siervos de Dios, debemos preparar a los que han de llegar a serlo en nuestras congregaciones y no estorbar su caminar, ni incomodarnos por el desarrollo que puedan tener.
En Hechos 2:18 dice Dios: en aquellos días derramaré de mi Espíritu sobre “mis siervos y siervas” y profetizarán, entonces el siervo de Dios debe ser lleno del Espíritu Santo, hablar en lenguas y profetizar, porque puede ser que hayan pastores que no hablen lenguas, pero ellos deben buscar con vehemencia esta llenura, para realizar la obra de Dios de manera adecuada,  también es necesario que profeticemos porque esa es la mejor forma de activar a la congregación en el don de profecía.
La palabra Siervo es la traducción del griego Doulos que significa esclavo, y un esclavo no tiene horario ni derechos, a la hora que lo llamen debe presentarse ante su señor, entonces nosotros, como ministros primarios, debemos ser siervos “doulos” del Señor.
En  Apocalipsis 1:1 dice que este libro fue escrito para los siervos de Dios, por lo que otra señal de un siervo es que le enseñan lo que ha de acontecer, es por eso que debemos estudiarlo y entenderlo, ya que fue escrito específicamente para nosotros.
2 Samuel 3:18 LBLA  Ahora pues, hacedlo. Porque el SEÑOR ha hablado acerca de David, diciendo: "Por mano de mi siervo David salvaré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos y de mano de todos sus enemigos."
Sabemos que David quiere decir “mi amado“, entonces si nosotros somos amados por Dios y somos siervos, la consecuencia es que el pueblo será salvado de la mano de los filisteos y de todos sus enemigos, esto por medio del evangelismo y de la liberación.  Filisteo significa errante o sin estabilidad, entonces el siervo está llamado a darle estabilidad y a liberar al pueblo.  No podemos tener iglesias llenas de creyentes atados, sino que debemos liberarlos, para que al mismo tiempo aprendan sobre liberación y también en la congragación se levanten personas  que puedan formar un equipo dedicado a la liberación, pero deben ser personas llenas del Espíritu Santo, que tengan discernimiento y dedicados a la oración.
Debemos aclarar que liberación no es lo mismo que consejería ni ministración, porque la consejería tiene que ser dada por un sabio, pero este mismo sabio no puede liberar a menos que tenga también ese don,  es decir que cada quien debe dedicarse a su especialidad, según el don que le ha sido dado de parte de Dios.  
2 Samuel 7:8 LBLA  Ahora pues, así dirás a mi siervo David: "Así dice el SEÑOR de los ejércitos: 'Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas, para que fueras príncipe sobre mi pueblo Israel.
En el contexto de este verso podemos ver que David anhelaba construir casa para Dios, pero esto iba más allá de las atribuciones que Dios había determinado para él, por lo que le hizo ver que su accionar tenía límites y que iba a ser su hijo el que le edificara casa y no él.  Los verdaderos siervos de Dios reconocen sus límites, es decir que no debemos anhelar las cosas que Dios tiene determinadas para otros siervos, y esperar que Dios sea quien nos de la vía para crecer y así dejarnos guiar en nuestro accionar.
A David Dios le recordó donde estaba antes de encontrarse con Él, cuando no buscaba ser llamado sino que Dios decidió llamarlo para ser el rey de Israel y lo ungió, es por eso que debemos esperar el tiempo y el lugar en donde Dios nos quiere tener y no forzar puertas para que se abran, porque en donde Dios nos quiere se nos abrirán las puertas de bendición.
1 Reyes 11:13 LBLA  Tampoco arrancaré todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo por amor a mi siervo David y por amor a Jerusalén la cual he escogido.
En este verso vemos como por amor a Su siervo David, Dios decide preservar una tribu para que fuera gobernada por su descendencia, por lo que si somos siervos de Dios, aunque nuestro comportamiento no sea el debido, debemos entender que Su llamamiento y Sus dones son irrevocables y si Dios nos ha llamado no podemos dejar este llamamiento, porque al aceptarlo nos inhabilitaron para todo lo demás.   Cuando Pedro dejó su llamado y regreso a pescar, ya no pescó nada porque ya Dios lo había inhabilitado para eso.  Nuestro llamamiento es irrevocable y si estamos en medio de problemas debemos saber que Dios cumplirá el llamado que nos hizo, aún en medio de circunstancias adversas. 
 

martes, 21 de octubre de 2014

VISITA INTERNACIONAL EN MCN

 
Este Sábado 25, visitará nuestra Casa MCN, desde Guatemala: el Pastor MARCO V. CASTILLO. Un ministro querido por nuestros pastores generales, y un 'Maestro' de La Palabra. 
 
¡Los invitamos y los esperamos a todos! (20hs.) En Camacuá 3127, esq. Blandengues, Don Torcuato. Bs.As.

El reinicio de un rey
Autor: Pastor Marco Vinicio Castillo

Estamos viviendo este tiempo final, como un tiempo extraordinario en el que el Señor está haciendo cosas hermosas y extraordinarias en nuestra vida,  derramando Su gracia sobre nosotros. Al día de hoy, ha transcurrido el 70% del tiempo del Año de Reinicio, y estamos a pocos días de la nueva proclama profética, pero esto no significa que el reinicio concluirá, sino que se mantendrá vigente porque el Señor continuará haciendo cosas nuevas y prodigiosas en nosotros.
En este estudio, hablaremos del reinicio pero desde un ángulo distinto al que hemos venido abordándolo, y lo explicaremos con los siguientes versículos, de los que extraeremos algunos pensamientos:

Apocalipsis 1:4-6 LBLA  Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia a vosotros y paz, de aquel que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono,  y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre,  e hizo de nosotros un reino y sacerdotes para su Dios y Padre, a Él sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
En este pasaje se manifiestan aspectos en tres niveles diferentes, por ejemplo, cuando habla de la gracia y la paz del Padre, Hijo y Espíritu Santo, donde  a su vez, describe al Hijo en tres facetas: testigo fiel,  primogénito de los muertos y soberano de la tierra; al final del versículo 5 dice: “al que nos ama”  expresado verbalmente como tiempo presente continuo; luego el resto del versículo está todo en presente,  eso se encuentra relacionado con lo que dice el Apóstol Juan, capítulo 3, versículo 16: “de tal manera amó Dios al mundo, que aun siendo sus enemigos y andando en nuestros propios caminos, así Él nos amó con un amor eterno”. La primera faceta es: “al que nos ama”;  la segunda: “nos ha lavado por medio de Su sangre”; y, la tercera es: “que nos hizo reyes y sacerdotes”, y no podemos llegar a esta etapa si no hemos sido amados con el amor de Dios y lavados de nuestros pecados. Esta tercera faceta es la que resaltaremos en este estudio.

Pese a tantas cosas que el Señor hace en nuestra vida y las manifestaciones de misericordia que se presentan en cada instante de nuestra existencia, nos hace pensar que esto que proviene del Señor no es para nosotros, debido a los pecados cometidos o pensamientos que hemos albergado en nuestro corazón que en gran medida nos aparta de Él, pero no es así, porque en medio de esto Él nos ha constituido reyes y sacerdotes.  Aunque haya transcurrido el 70% de este año, no significa que perdamos la oportunidad de reiniciar en estos aspectos, debido a que si vemos  en las Escrituras, Dios trató con muchos personajes a los que le dio dones y ellos  echaron a perder lo que Él puso en sus manos; sin embargo, debemos saber que Él es un Dios de oportunidades.

El reinicio de Nabucodonosor
Lo que viene a nuestra mente seguramente es que fue el rey que tomó cautivo al pueblo de Israel,  quien además hizo una estatua de oro, o bien,  echó al horno de fuego ardiente a los 3 jóvenes hebreos que no se quisieron postrar ante una estatua; todo esto nos hace pensar que era una persona malvada; pero para conocerlo mejor citaremos los siguientes versículos:

Daniel 4:1-6 LBLA  Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Que abunde vuestra paz.  Me ha parecido bien declarar las señales y maravillas que ha hecho conmigo el Dios Altísimo.  ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán poderosas sus maravillas! Su reino es un reino eterno, y su dominio de generación en generación.  Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y próspero en mi palacio.  Tuve un sueño que me hizo temblar; y estas fantasías, estando en mi cama, y las visiones de mi mente me aterraron.  Por lo cual di órdenes que trajeran ante mí a todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer la interpretación del sueño.
Los sueños no son una señal de que una persona sea espiritual, porque vemos que algunos personajes a los que Dios les habló no eran precisamente los más espirituales, por ejemplo, al faraón le dio un mensaje escatológico durante el sueño que tuvo sobre las espigas y las vacas, también podemos mencionar al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos, que no se trataba de personajes espirituales que buscaran del Señor, pero que Dios le habló por medio de sueños, y que luego por medio de personas como José y Daniel, a quienes Él les había dado la gracia de interpretación de sueños, les dio la interpretación.

Daniel 4:10-12 LBLA  “Y las visiones de mi mente, que vi estando en mi cama, fueron así: Vi un árbol en medio de la tierra, cuya altura era muy grande.  “El árbol creció y se hizo fuerte, su copa llegaba hasta el cielo, y era visible desde los confines de la tierra.  “Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y en él había alimento para todos. Debajo de él hallaban sombra las bestias del campo, las aves del cielo hacían morada en sus ramas, y de él se alimentaban todos los seres vivientes.
El rey Nabucodonosor manda llamar a Daniel para que le interpretara el sueño que había tenido; sin embargo, luego de recibir su interpretación y la advertencia que Dios le hacía, el continuo con sus mismas actitudes por lo que el mismo se ve cumplido más adelante.

Daniel 4:29-33 LBLA  Doce meses después, paseándose por la azotea del palacio real de Babilonia,  el rey reflexionó, y dijo: “¿No es ésta la gran Babilonia que yo he edificado como residencia real con la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad?”  Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz vino del cielo: “Rey Nabucodonosor, a ti se te declara: El reino te ha sido quitado,  y serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo; te darán hierba para comer como al ganado, y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y que lo da a quien le place.”  En aquel mismo instante se cumplió la palabra acerca de Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, comía hierba como el ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo hasta que sus cabellos crecieron como las plumas de las águilas y sus uñas como las de las aves.
Aquel hombre que estaba acostumbrado a vivir en la comodidad de un palacio, ahora cubierto de pelos y con garras, comía hierba con las aves y los animales del campo. En lo material, existen algunas personas que forman parte de este grupo, a quien Dios lavó sus pecados y los hizo grandes,  pero se envanecieron, haciéndose con esto semejantes a una bestia.

Daniel 4:34 LBLA  Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón, y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su dominio es un dominio eterno, y su reino permanece de generación en generación.
Dice el contexto de este libro, que Dios hizo volver al rey Nabucodonosor a su trono con la mayor grandeza en su vida. ¿Cuántos habrá que siendo reyes han caído en una condición deplorable a causa de la altivez y vanagloria?  Sabemos que el Señor le advirtió lo que le sobrevendría por medio de un sueño, pero también que el árbol no sería desarraigado totalmente, y que pese a su pecado,  la misericordia de Dios le podría dar un reinicio en su vida para que le diera gloria y honra solo a Él. Muchos pensamos que porque el pecado que nos alcanzó y se arraigó en nuestro corazón, Dios nos desechó, pero Dios dice en el libro de Job que hay esperanza para el árbol que ha sido cortado, porque solo con el olor del agua reverdecerá, y por Su gracia  hemos sido empapados con el roció del cielo. Esta es una exhortación para que le pongamos fin a nuestros pecados y a la maldad para que sea prolongada nuestra prosperidad.

El reinicio de Manasés
No nos referimos al hijo de José, sino a uno de los reyes que hubo en el reino de Judá.

2 Crónicas 33:1-2 LBLA  Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén.  E hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR conforme a las abominaciones de las naciones que el SEÑOR había desposeído delante de los hijos de Israel.
Manases era hijo del rey Ezequías quien como sabemos,  enfermó y el Señor le instruyó que ordenara su casa porque moriría, pero clamó al Señor y le fueron extendidos 15 años más de vida; al morir reinó su hijo Manasés quien nació en el período de gracia que le fue añadido a la vida de Ezequías. Es posible que naciera conociendo de las proezas y el poder de la misericordia de Dios, y como hemos visto, el número  15 representa la plenitud de la misericordia de Dios, y como consecuencia de esta misericordia nació Manasés. Esto tipifica a las personas que nacieron en un hogar cristiano, donde la misericordia de Dios se ha manifestado.  El rey Ezequías realizó importantes reformas durante su reino, y seguramente hubiera querido que su hijo continuara con esta obra, pero lejos de esto, él hizo lo malo delante del Señor tomando las costumbres cananeas y de las regiones aledañas a su territorio.

2 Crónicas 33:3-4 LBLA  Porque reedificó los lugares altos que su padre Ezequías había derribado; levantó también altares a los Baales e hizo Aseras, y adoró a todo el ejército de los cielos y los sirvió.  Edificó además altares en la casa del SEÑOR, de la cual el SEÑOR había dicho: Mi nombre estará en Jerusalén para siempre.
Los lugares altos fueron usados por las religiones paganas para ofrecer cultos a sus dioses, y Ezequías había suprimido los lugares altos, sin embargo, Manasés los reedificó, levantando altares a los baales, pese a que nació en un lugar donde se manifestó la misericordia de Dios; edificó además, altares en la casa del Señor, hizo pasar por el fuego a sus hijos, que era una blasfemia en contra de Dios, y una forma de querer imitar lo que Él haría por nosotros quien descendería al infierno luego de morir por nosotros en la cruz para redimir nuestros pecados; practicó la hechicería,  la brujería  y trató con médium y espiritistas, habiendo sido constituido rey y sacerdote del pueblo de Dios, descendió hasta este estado.

2 Crónicas 33:10-13 LBLA  Y el SEÑOR habló a Manasés y a su pueblo, pero ellos no hicieron caso.  Por eso el SEÑOR hizo venir contra ellos a los jefes del ejército del rey de Asiria, que capturaron a Manasés con garfios, lo ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.  Cuando estaba en angustia, imploró al SEÑOR su Dios, y se humilló grandemente delante del Dios de sus padres.  Y cuando oró a Él, Dios se conmovió por su ruego, oyó su súplica y lo trajo de nuevo a Jerusalén, a su reino. Entonces Manasés supo que el SEÑOR era Dios.
Seguramente nosotros no tenemos la capacidad de juzgar con la sabiduría del Señor, debido a que lo hacemos conforme a nuestro propio razonamiento, esto lo podemos comprobar con el caso de Manasés, quien luego de caer, se humilló ante el Señor y en Su gran misericordia se conmovió, lo trajo de nuevo a Su reino,  porque es bueno y para siempre es Su misericordia.  A este hombre Dios le dio un reino y no lo regresó como súbdito, sino lo hizo sentar nuevamente en su reino

Somos reyes, y aunque no hayamos hecho los pecados que estos hombres cometieron contra el Señor, si hemos pecado, y siendo hijos seguramente nos sentimos miserables, tratando de aplacar lo malo que hicimos; la solución no es castigarnos sino humillarnos ante el Señor, quien se conmueve ante los que le buscamos con un corazón contrito y humillado.